El arte de procrastinar

Carmen Velasco
CARMEN VELASCOValencia

Precampaña, campaña, resaca electoral, pactos, nombramientos y la casa por barrer. En una empresa privada la dejación de responsabilidades tiene consecuencias. En cambio, el bloqueo de las instituciones públicas suele salir gratis a los políticos. Nunca pasa nada. Como mucho pueden asumir el riesgo de repetir las elecciones, pero los partidos no despiden a candidatos ni estos renuncian. Elegimos a los políticos para que hagan su trabajo, incluido llegar a acuerdos lo más rápido posible por el bien común. Salvo excepciones, todo parece indicar que después de formar gobierno toca irse de vacaciones o tomarse un descanso. La preocupación por la desafección de los ciudadanos, que nunca están en funciones, hacia la política no sólo se explica por la corrupción. Necesitamos gobernantes a la altura de (resolver) nuestros problemas y en consonancia con nuestros tiempos. La política es el arte de hacer lo posible y, a veces, el de la procrastinación.