Apriétalos suavemente

Los carriles ciclistas no sólo restan espacio para el tráfico, sino que incluyen cuellos de botella para entorpecer a los conductores

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

No he querido coger el título de la película 'Mátalos suavemente' porque estoy seguro que esa no es la intención de la concejalía de Movilidad, pero me ha venido a la memoria al pasear a lo largo del nuevo carril ciclista que va desde el Parotet hasta Blasco Ibáñez a través de Padre Tomás Montañana y Doctor Manuel Candela.

También he tardado en ponerme a escribir porque creo que es la primera vez que utilizo este espacio para contar algo que me afecta directamente al vivir en esta zona de Valencia, pero no me resisto entre el humor y la indignación. Miro y remiro el proyecto del carril ciclista y sonrío por los cuellos de botella añadidos con el propósito, no se me ocurre otro, de entorpecer las maniobras a los conductores. Sin más matices.

El autor del diseño podrá decirme y seguramente con razón que esos cuellos de botella en los giros de varias calles se han decidido para proteger a los ciclistas. Es correcto, pero entonces lo mejor habría sido anular todos los cruces y que toda la ruta hubiera sido un larguísimo semáforo en verde para los usuarios del nuevo carril. No debe ser así, no es así, pero se acerca mucho a los que se ha hecho.

Vayamos por partes. Saliendo por la calle Juan Bautista Muñoz (dos carriles), hay un giro a la izquierda para embocar Tomás de Montañana que se convierte en el cruce en un carril único, debido a que se ha prolongado el bordillo del carril ciclista hasta el límite y se han incluido cuatro plazas de parking para motos, como si esto último fuera a solucionar algo. El resultado es que, con el paso de peatones en ámbar, es inevitable que los conductores se queden en mitad de la calzada, impidiendo el paso a los que van en dirección al Parotet. En hora punta, bocinazos y molestias aseguradas.

Lo mismo ocurre más adelante, en el cruce con la calle Islas Canarias, donde de nuevo se ha producido un estrechamiento en el giro sobre lo que hay ahora. No tengo claro además que esto se vaya a permitir porque el semáforo tiene en lugar de los tres discos completos la silueta de una flecha de cada color. Veremos qué pasa porque la obra está en marcha y los vecinos nos podemos encontrar con más sorpresas.

Algunas ya las podemos deducir como el paso en ámbar que tendrán los ciclistas cuando los demás vehículos estén parados con el disco en rojo. Los tiempos de viaje mejoran para las bicicletas, aunque en mi humilde opinión aumenta el riesgo de que se conviertan en puntos negros por accidentes. Es de confiar que esto no suceda cuando se ponga en marcha.

El mismo disco en ámbar para los ciclistas está colocado y ya en funcionamiento en el cruce de la avenida del Puerto, aunque con el carril bici cerrado al tráfico, todo hay que decirlo. Para mí, inexplicable que se deje cruzar una calzada tan ancha sin la prioridad de paso. Es más, el mismo tramo, pero en sentido inverso (hacia el Parotet) tiene el disco en rojo para los ciclistas. No entiendo nada y lo mismo pasa a otros viandantes consultados a pie de calle.

En dirección a Blasco Ibáñez ya por Doctor Manuel Candela, el mismo estrechamiento en los giros se produce al coger la calle Pobla de Farnals (Hospital Casa de la Salud) y la calle Poeta Mas y Ros. A partir de ahí es difícil ver cómo quedará porque la ejecución del proyecto está bastante retrasada.

Mención aparte es el vaciado que se ha producido en el bulevar central, donde han desaparecido varios árboles y las 'calvas' son evidentes. El proyecto hablaba de uno y uno de los vecinos asegura que ya llevan cinco. Yo no llevo la cuenta porque la perdí cuando empezaron a talar árboles en Padre Tomás Montañana y la avenida Baleares con el argumento de que estaban secos o corrían el riesgo de desplome. Ahora han empezado a sustituirlos por bonitas 'perchas' con hojas que tardarán una década en parecerse a un árbol.

Seguro que el propósito de los técnicos municipales no ha sido molestar a los conductores, pero ahora entiendo mucho mejor a los vecinos de Reino de Valencia, Ruzafa, la avenida Constitución, la avenida Burjassot u otras zonas donde la construcción de los carriles ciclistas ha generado polémica estos meses. En mi opinión, la solución ha estado muy lejos de encontrar un punto medio entre los modos de transporte y se ha optado por entorpecer al tráfico privado, pero con el agravante de no darle una buena alternativa desde EMT o Metrovalencia. Es el argumento principal de la Federación de Vecinos, del que me apropio para defenderlo. Carriles bici sí, pero con algo más de comprensión para todos por favor.