Alegato en favor del boniato

Tras la campaña contra frases hechas que puedan herir la sensibilidad animal, ¿por qué no extenderla al reino vegetal?

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

Si tú dices de cualquier cosa que puede ser como 'matar dos pájaros de un tiro', resulta que hay espíritus humanos tan puros, con la sensibilidad tan a flor de piel, que consideran que esta frase hecha, que en realidad no tiene nada que ver con los pájaros, vamos, que nunca has matado uno, ni piensas en matar ninguno, ni en comerlo, ni siquiera que lo haga el otro, puede resultar ofensiva para los pájaros. Aunque en realidad ni te imaginas tal cosa, pero sin querer puedes sembrar sarpullidos y alguien te dirá que no hables mal de los animales. Pese a que no era la intención.

Da igual, las fiebres de tontuna fructifican ahora en defensa de la dignidad animal. La organización 'Personas por el Trato Ético de los Animales' (PETA) ha iniciado una campaña en la que pide que los ciudadanos eliminemos del lenguaje frases tan comunes como esta de los pájaros, o dichos tan frecuentes como 'tomar el toro por los cuernos'.

Advierte dicha organización que «el lenguaje puede llevar a normalizar conductas violentas en contra de los seres vivos», por lo que hace un llamamiento a respetarlos a base de eliminar frases hechas que están imbricadas en el habla normal, coloquial, la de todo el mundo, pero que estas personas archipuristas consideran que son ofensivas y violentas hacia los bichos. Y mira que hay frases hechas y refranes de ese tipo: 'A perro flaco todo son pulgas' (este puede resultar ofensivo por partida doble), 'Perro ladrador, poco mordedor', 'De noche todos los gatos son pardos', 'A burro muerto, la cebada al rabo', 'No está hecha la miel para la boca del asno', 'A caballo regalado no le mires el diente', 'A cada cerdo le llega su San Martín', 'Hasta el rabo todo es toro'... Y así una infinidad. ¿Qué hacemos, una extensa revisión de lo políticamente correcto en todos los órdenes? Pues igual nos quedábamos sin poder decir casi nada.

Porque, de igual manera que tenemos que ser tan cuidadosos con tantísimas cosas, una vez puestos, ¿no deberíamos extender estas modas al reino vegetal? Porque los vegetales también son seres vivos. ¿Por qué no emprender al mismo tiempo una campaña para eliminar el mal uso de nombres de tantas frutas y hortalizas para cosas que les pueden resultar igualmente ofensivas, a ellas o al menos a quienes las comen?

Por ejemplo, nos parece normal decir que le han 'dado calabazas' a alguien que le han dicho que no en lo que sea, pero ¿qué culpa tendrán las calabazas, o los consumidores de las mismas, tan ricas asadas y bien dulces? Y de igual manera soltamos a menudo eso de 'entre col y col, lechuga', o bien 'lentejas, si quieres las comes o si no las dejas', y tantísimas más. Y no me digan que no es incorrecto del todo eso de utilizar el noble nombre del boniato, que tantas hambres históricas salvó, y tan ricos pasteles de Navidad nutre, para calificar al más tonto de la colla: 'Pues tú eres un boniato'. Así que lancemos un alegato en favor de los boniatos (o moniatos).

 

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