ALBOROTO ROCA REY

PEDRO TOLEDANO

El anuncio de Roca Rey de que daba por terminada la temporada ha provocado un auténtico alboroto de sustituciones en las ferias de septiembre. Algo parecido había sucedido ya durante el mes de agosto. Pero en esta ocasión los cambios han tenido mayor eco al entrar en liza hasta cambios de fechas. Si en agosto el gran beneficiado ha sido Cayetano, al rentabilizar su rotundo éxito de San Fermín, para septiembre, aunque se ha abierto más la nómina de elegidos, está siendo Paco Ureña el espada que viene copando, más que la cantidad, sí la calidad de los puestos cedidos por el diestro peruano, al haber protagonizado el lorquino un auténtico suceso en Bilbao. Y es que, aunque en el mundo del toro esté instalado el lamento como forma de tapar carencias, o, si se prefiere, por aquello de endulzar el término, por ausencia de suerte en momentos claves, cuando los triunfos llegan por la vía de la sincera entrega, la respuesta de los empresarios, auténticos valedores de la confianza del público, es inmediata.

Por otro lado, entre los puestos dejados libres por RR, uno de los más atractivos era sin duda el de la tradicional, genuina y auténtica goyesca de Ronda. El anunciado 'agarrón', que dicen los mejicanos, entre Morante de la Puebla y el astro peruano, era plato especial. Por tanto, la solución tenía que mantener parecido nivel. No era tarea fácil, pues en la fecha señalada del 31 de agosto, la práctica totalidad de las figuras actúan. También Pablo Aguado, que ha sido el elegido por el organizador de tan singular evento, Francisco Rivera Ordóñez. Finalmente, y gracias a la comprensión de los empresarios de Palencia, Pablo y Oscar Chopera, atendiendo tanto la petición del empresario de Ronda como la del joven torero, y aprovechando la baja de RR, le han cambiado la fecha al diestro revelación. De esta forma la afición podrá ver juntos por vez primera a dos toreros de concepto y expresión muy sevillana, pero a la vez diferentes.

Al final, las ausencias de Roca Rey han servido para decir bien alto que, en el toreo, el esfuerzo también tiene premio. El lamento es pura excusa.