Albert Finney

Carmen Velasco
CARMEN VELASCOValencia

Me gustan los domingos. Forman parte del tipo de días que admiten toda clase de planes, incluidos los malos. No tener nada de provecho que hacer es a veces una buena alternativa. Basta ya de medirnos por el rendimiento laboral o el rédito económico. No pasa nada si una vez a la semana mostramos indiferencia hacia lo que ocurre más allá de nuestras ventanas, porque cuando una se preocupa demasiado por lo que sucede fuera, incluso por lo que no sucede, concede a la realidad un valor mayor del que merece. A menudo se nos olvida profundizar en la conquista de lo inútil y de lo superficial. Hay días en que sólo se necesita un sofá para vivir. Desde él podemos homenajear a Albert Finney volviendo a ver 'Dos en la carretera' (Stanley Donen, 1967) o 'Big Fish' (Tim Burton, 2003). En estos tiempos en que nos imponen una actividad de ocio frenética y una comunicación constante, quedarse en casa puede ser considerado hasta un acto subversivo.