EL ABANDONO EDUCATIVO, ESTANCADO

EL ABANDONO EDUCATIVO, ESTANCADO
PABLO ROVIRA

Los datos dados a conocer recientemente por el Sistema de Indicadores Educativos del Ministerio señalan que el abandono educativo temprano se sitúa en el 20,2% en la Comunitat Valenciana, estancado desde hace tres años mientras la media española sigue cayendo, ahora, hasta el 17,9%. Visto con buenos ojos, hay que recordar que hace quince años estábamos en el 36%, una barbaridad que en pleno «milagro» económico en España significaba que más de un tercio de nuestros jóvenes no obtenía ninguna titulación académica más allá de la ESO. En este sentido, pues, la evolución es muy positiva. Visto con ojos más realistas, en el pelotón descolgado de los países europeos, estamos siendo los más lentos en reaccionar y así países que hace quince años estaban incluso peor que nosotros, nos han adelantado en la mejora de sus indicadores. Lo cierto es que para 2020 el objetivo era llegar al 10%, o al menos de forma más realista, al 15%. La Comunitat Valenciana, a un año del plazo, lo tiene muy difícil.

La cifra permite sacar algunas conclusiones. En primer lugar, desligar el resultado a la actualidad política más inmediata. Es una tentación común de la política, apropiarse de un dato de tendencias que se considera bueno - la tasa de abandono más baja en la Comunitat - y achacarlo a las políticas realizadas en el corto plazo. Para explicarlo, hay que recordar que este indicador se refiere a las edades comprendidas entre los 18 y los 24 años. Por lo tanto, ahora es cuando podrían empezar a impactar las políticas sobre Educación Obligatoria de la pasada legislatura. Por lo mismo, tampoco se puede acusar a la actual Administración de este estancamiento en el abandono educativo, que en 2016 quebró su tendencia a la baja. A mi juicio, la principal crítica política en este asunto es que el abandono educativo haya sido orillado como foco prioritario de la política educativa o, al menos, que se reserve un espacio secundario en el discurso sobre Educación del Consell. Intuyo que no se debe a que se minusvalore su importancia, sino más bien a que la visión de nuestros dirigentes se centra en ampliar la dotación de recursos al sistema desde la fe en una causalidad directa de que a más recursos, siempre, mejores resultados.

Otra de las conclusiones es que se entrevén razones intrínsecas al sistema que frenan una mayor reducción del abandono. Al observar la serie histórica se ve que el cambio socioeconómico producido por la crisis desde 2008 ha sido el elemento que más ha influido en esta reducción del abandono educativo. Ni siquiera los llamados recortes frenaron esta evolución, ni la recuperación presupuestaria ha acelerado el descenso como lo ha hecho la falta de oportunidades laborales de los jóvenes sin cualificación. En cambio, en este periodo, ha habido el intento de dos pactos educativos y una nueva reforma, que apenas ha repercutido como un entretenimiento de salón y portadas sin incidencia sobre la realidad. En cuanto a la Comunitat, sí ha bajado la tasa de repetición pero seguimos en los primeros puestos autonómicos. Por ejemplo, tenemos la tasa de repetidores en primero de la ESO más alta de España. Por tanto, repensar la enseñanza obligatoria desde la perspectiva del alumno sigue siendo nuestro gran reto.

En aparente contradicción con lo anterior, también hay un abandono educativo estructural, común en todos los países independientemente de su sistema educativo, que encuentra sus razones en cuestiones extraescolares. Las dificultades de aprendizaje del alumnado, las bolsas de exclusión social, los conflictos familiares.... En definitiva, las circunstancias ajenas a la escuela que dificultan y muchas veces imposibilitan la titulación. Esas circunstancias son observadas por los docentes -y se encuentran en mayor grado en la Pública- con rabia e impotencia profesional de no contar con los recursos, los horarios y la formación que les permitieran actuar ¿Qué puede hacer un docente con un alumno con severas dificultades económicas o con un entorno familiar relacionado con el delito? La soluciones exceden la docencia.

En este contexto es donde se abre la reflexión de dotar a los centros, a sus servicios de Orientación, de nuevos perfiles profesionales del espectro psicosocial que amplíen la educación obligatoria más allá de lo académico. Intervenir, de manera integral, antes de que se produzca el abandono educativo. Recuperarles luego siempre cuesta más.