Las 10.000 mentiras

PEDRO CAMPOS

Reconozco que Donald Trump es un personaje que me fascina. Es el fiel reflejo de la sociedad actual. Los valores y los méritos están sobrevalorados. Triunfa el efectismo y los mensajes, a cada cual más perverso. Lanzas el recado, lo amplificas en las redes sociales, la gente se lo cree sin contrastarlo y trabajo hecho. Le permitió acceder al despacho más mediático del mundo -no significa que tenga el mayor poder- y ha conseguido aferrarse al cargo a pesar de todas sus barrabasadas. No deja de flotar en el ambiente un 'impeachment', pero visto que el empresario siempre cae de pie por ahora nadie se atreve a activarlo. El último descubrimiento es para hacérselo mirar. En cualquier otro país del mundo el dirigente ya sería exdirigente, pero nadie puede con Trump. Está documentado que el presidente de Estados Unidos ha dicho 10.000 mentiras en público. Una detrás de otra. En su primer año en la Casa Blanca salía a cinco declaraciones falsas al día. Como comprobó que nada pasaba, en los últimos siete meses el número aumentó a 23 mentiras diarias. Así lo ha mostrado el Washington Post. Su falsedad más habitual es que el país norteamericano ha comenzado a construir un muro en la frontera sur del país. Trump reiteró esa afirmación 160 veces, a pesar de que el Congreso ha trabado el avance de su proyecto insignia. Steve Bannon, el ideólogo que enamoró al magnate y del que poco tiempo se desenamoró, se ha asentado en Europa para alzar a otros líderes sin importar el fondo, sólo la forma. En este punto hay que insistir en la importancia pedagógica y de credibilidad de los medios de comunicación serios. Aquí es donde se sabe qué es verdad y qué es mentira. El trabajo cada vez es más complejo por la multiplicación de las fake news pero igual de necesario.