Las mujeres toman la calle

Las estudiantes inundan la manifestación matutina en Valencia mientras que la huelga general presenta un desigual seguimiento | Jóvenes, cánticos reivindicativos y ambiente festivo tiñen de igualdad la Comunitat

DANIEL GUINDO

Multitudinaria fue la respuesta que la sociedad dio ayer a los actos, marchas y concentraciones programadas en la Comunitat con motivo de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Frente a ello, la huelga general convocada presentó un desigual seguimiento, con algo más de incidencia en el ámbito público y las grandes empresas que en los pequeños y medianos negocios, pero con el habitual baile de cifras entre las aportadas por la Administración y las fuerzas sindicales. En cualquier caso, las mujeres tomaron las calles para alzar la voz, exigir igualdad y dejar patente el protagonismo que las féminas reclaman en el devenir social.

La mañana arrancó bajo la acción de los piquetes informativos en distintos puntos de Valencia -unos 150 en toda la Comunitat-, como la plaza Sanchis Guarner, Benimaclet, el Cabanyal, la zona universitaria o la rotonda de los Anzuelos que, especialmente en la avenida de Cataluña, generaron retenciones de tráfico. Precisamente, en este punto, un enorme cartel colgado de la torre mirador daba la bienvenida a los conductores: «Vaga 8-M». En la avenida del Cid, otra lona desplegada por la CGT apuntaba que «sin nosotras, el mundo se para». Las actividades también se sucedían frente a la Estación del Norte, donde la Comisión Feminista de Cuidados escenificó una 'performance' para visibilizar el trabajo del hogar, «que no tiene ninguna consideración»; así como en las inmediaciones del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores, en solidaridad con las mujeres presas.

Uno de los momentos más intensos de la mañana fue la manifestación estudiantil celebrada por las principales calles del centro. Desde la plaza del Ayuntamiento, centenares de jóvenes y adolescentes iniciaron una multitudinaria marcha morada provistos de un sinfín de carteles -en los que se podían leer consignas como «somos noticia, pero no pararemos hasta ser historia», «quiero vivir, no sobrevivir», o «mujer no es sinónimo de ser madre»-; mientras que algunos de los cánticos subían el tono con advertencias como «se va a acabar la paz social». Familias con niños pequeños, madres acompañando a sus hijas, jóvenes disfrazadas y hasta algunas semidesnudas también participaron en una marcha que oscilaba entre el tono lúdico y reivindicativo.

El cardenal Cañizares reclama «iniciativas concretas» contra la violencia sobre la mujer

La comitiva recorrió Marqués de Sotelo hasta las calles Xàtiva y Colón. Fue, precisamente, en la calle comercial por excelencia de Valencia donde se intensificaron las distintas acciones. Por ejemplo, en varios momentos de la protesta, los manifestantes se sentaban en el suelo al grito de «una sentada por cada asesinada». A la altura de Roger de Lauria, la Policía Local tenía que cortar el tráfico, por lo que se originó una larga cola de vehículos. Los conductores aprovechaban para hacer fotos y vídeos de los manifestantes.

Posteriormente, en el tramo de entre la Porta de la Mar y delegación del Gobierno, la marea se fusionó con otra marcha impulsada por los sindicatos UGT y CCOO, por lo que cambió de dirección y regresó hacia Xàtiva. Sin embargo, buena parte de los asistentes optó por acudir directamente a la plaza del Ayuntamiento para presenciar la mascletà, acto pirotécnico del que se encargó la firma Reyes Martí y en el que, para conmemorar este día, no faltó el humo morado, color presente en prácticamente todos los actos convocados ayer.

Los movimientos reivindicativos, sin embargo, chocaron de lleno con la movilidad. A partir de mediodía, la circulación en la capital se complicó y las retenciones afectaron a algunas de las principales vías como la marginal del río, la avenida Aragón o las grandes vías Marqués del Turia, Germanías y Ramón y Cajal. Hasta los accesos a Valencia por las avenidas del Cid, Cataluña, Cortes Valencianas y la Pista de Silla volvían a registrar retenciones a esas horas. A ello hay que sumar los importantes retrasos registrados en el transporte, especialmente en el metro, donde apenas circularon uno de cada cuatro convoyes, por lo que las esperas en los andenes y las aglomeraciones en los vagones se sucedían.

Ya por la tarde, la gran manifestación prevista por el Día de la Mujer cumplió con las expectativas con decenas de miles de asistentes. La protesta, encabezada por la pancarta 'Frente a la barbarie, lucha feminista', contó con una muixeranga y con cantos d'albaes de contenido reivindicativo que loaban el éxito de la huelga y de la manifestación.

En el ámbito laboral, los sindicatos, sobre todo UGT, CCOO e Intersindical, volvieron a trasladar una imagen de éxito. Desde CCOO informaron que los paros tuvieron mayor incidencia en el sector público, los medios de comunicación, las universidades, el transporte (Renfe, EMT y metro) y el sector de la limpieza; aunque reconocieron que el seguimiento fue menor en la empresa privada, aunque sí que se sumaron a la protesta trabajadoras de las grandes empresas. Al respecto, desde UGT agregaron que hubo un «seguimiento masivo» en empresas como Ford, Danone y en el sector de la Sanidad; mientras que Intersindical Valenciana resaltó que fueron miles las mujeres que participaron en la huelga

Frente a ello, en la sanidad pública el seguimiento de la huelga apenas alcanzó el 5%, según los primeros datos disponibles, y en Educación, el 20%.

En el ámbito agrario, la Unió de Llauradors i Ramaders y su área de la Mujer se sumó a la jornada reivindicativa y convocó un cierre patronal de dos horas en todas sus oficinas. También hizo un llamamiento a la participación en los actos convocados en las poblaciones en defensa de los derechos laborales, sociales, culturales y económicos de las mujeres.

Por su parte, el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, quiso sumarse también ayer a los mensajes por el 8-M para «rendir homenaje a la mujer y contribuir a propugnar la defensa de sus derechos inviolables, más hoy que con frecuencia no es considerada como merece». A su juicio, «junto a la condena y el rechazo más completo de crímenes, agresiones y vejaciones, es necesario promover decididamente iniciativas concretas que eliminen todas las formas de violencia, agresión y esclavización. Entre estas se requieren medidas legales apropiadas. Se impone, al mismo tiempo, un arduo trabajo educativo y de promoción cultural para que se reconozca y se respete la dignidad de cada persona, por tanto de la mujer».

Los datos facilitados por la conselleria establecen que secundaron la huelga el 20,10% del total de las maestras y profesoras. Cabe recordar que la docencia no universitaria es un sector feminizado al ocupar la mujer el 69% de los puestos. Por provincias, en Valencia se registró un seguimiento del 21,11%, en Alicante del 19,26% y en Castellón del 18,47%. Los datos contrastan con las estimaciones sindicales. La Federación de Enseñanza de CC. OO. PV habló de un seguimiento del 40%, mayor que hace un año, y el Stepv lo elevó al 50%. En la Universitat de València el apoyo fue del 45% entre el profesorado, del 67% entre el PAS y del 85% entre el estudiantado.

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