La muerte de un piloto de extinción, fuera de la causa

J. A. M.VALENCIA.

Además del tremendo daño forestal y de esos 2,9 millones en pérdidas económicas, el fuego de Cortes de Pallàs acarreó un mal irreparable: la muerte de un piloto de extinción que falleció ahogado al estrellarse su helicóptero en el pantano de Forata durante una de las aproximaciones para las cargas de agua. Esta muerte ha seguido un proceso judicial separado del del incendio y, a pesar de ser una consecuencia más del desastre, la jueza de Requena no vincula esta fatalidad añadida con el procedimiento judicial contra los dos operarios presuntos causantes del fuego.

José Agustín Nieva Gómez nació en Madrid y vivía en Sevilla, pero su recuerdo permanecerá siempre en Valencia y entre quienes lucharon en Cortes de Pallás. El piloto era militar en la reserva. Servía en evacuaciones sanitarias, rescates, lucha contra el fuego... Asumía prácticamente cualquier misión que requiriera ayuda desde el aire, su inquebrantable vocación.

Nieva fue componente de la XXXI promoción de la Academia General Militar (AGM). Sus principales destinos fueron el regimiento de infantería Soria 9 y varias unidades militares aéreas. Estaba casado era padre de tres hijos.