El Ministerio de Educación propone pruebas de acceso a la docencia y evaluaciones voluntarias

La ministra defiende una fase de prácticas diferente para los nuevos profesores y que se pueda medir el trabajo en el aula

EFEValencia

El Gobierno abrió ayer el debate para la reforma «integral» de la profesión docente mediante un foro inaugurado por la ministra de Educación, Isabel Celaá, quien planteó nuevos requisitos para ser profesor, como pruebas previas al acceso al aula así como evaluaciones voluntarias de su desempeño que incluirían incentivos.

«Existe un amplio consenso en que los docentes son la pieza básica de la calidad de la educación», dijo, lo que no siempre se ha traducido en «las condiciones necesarias» para que lleven a cabo «su compleja labor con éxito». Celaá defendió que a la docencia deben llegar «los mejores» y no aquellos que lo hacen «por avatares de la vida», para lo que es necesario redefinir desde el acceso a la profesión hasta la evaluación de su quehacer. Por ejemplo, habló de establecer algún tipo de prueba o requisito para acceder a los estudios de Magisterio y al máster para optar a una plaza de profesor de Secundaria.

Sobre las evaluaciones voluntarias, dijo que no se puede «dejar de establecer un sistema de evaluación riguroso y confiable que permita a todos aquellos que lo deseen recibir una información sobre su quehacer y que les ayude así a seguir avanzando en su práctica y mejorar también las condiciones en las que la ejercen». Además, se refirió a que se trata de un aspecto que también defiende la OCDE.

El director de la División de Asesoramiento e Implementación de la Dirección de Educación y Habilidades de la OCDE, Paulo Santiago, fue uno de los expertos que se refirió a estas pruebas, diciendo que hay que «compensar adecuadamente a los docentes y certificar sus competencias» a través de evaluaciones periódicas como se hace en muchos países. Otro de los ponentes, el pedagogo José Antonio Marina, dijo que deberían ser «obligatorias» en colegios y universidades.

La ministra también sugirió que se debería «establecer una fase de inducción a la práctica en la que el nuevo docente esté arropado por expertos, de forma que pueda consolidar sus competencias antes de asumir de forma autónoma su trabajo», igual que a un recién licenciado en Medicina no se le pone a operar él solo. Por su parte, portavoces de CCOO, UGT y CSIF asistentes al encuentro instaron a Celaá a que presente las propuestas en las mesas de negociación.