Los médicos piden que los coches para atención domiciliaria tengan conductor

Varias personas en la puerta de un centro de salud valenciano. / irene marsilla
Varias personas en la puerta de un centro de salud valenciano. / irene marsilla

Un sindicato critica que los profesionales lleven un año recurriendo a vehículos particulares o taxis para acudir a las urgencias

I. DOMINGOVALENCIA.

El Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV) reclamó ayer a la Conselleria de Sanidad que los vehículos puestos a disposición de los facultativos para atender los desplazamientos en las urgencias de Atención Primaria «dispongan también de inmediato de conductores».

Así se pronunció ayer el comité ejecutivo del Sindicato Médico tras explicar que la consellera de Sanidad, Ana Barceló, les transmitió la semana pasada en una reunión que el problema estaría resuelto «en breve». De hecho, la propia consellera apuntaba en su comparecencia en Les Corts el pasado jueves 12 que ese mismo viernes (día 13) iban a comenzar a distribuirse los vehículos por los centros de salud, que actualmente están en proceso de rotulación.

Sin embargo, la entrega de este material (algo más de un centenar de coches) no soluciona «la cuestión de quién los va a conducir», recordaron desde el Sindicato Médico. «Desde la finalización del anterior contrato de ambulancias, llevamos más de un año viendo la necesidad de recurrir a los vehículos particulares o taxis para atender esas urgencias, pero la solución no pasaba sólo por disponer de los vehículos necesarios, sino también por contar con personal habilitado para conducirlos», remarcaron desde la entidad que encabeza Andrés Cánovas.

El Sindicato Médico planteará medidas de presión en caso de que no se resuelva la carencia

Asimismo, desde este colectivo se reclamó a la consellera que articule «las medidas oportunas» para que se solucione ese problema, ya que los médicos «no pueden seguir soportando más el peso y los inconvenientes provocados por sus retrasos» a la hora de desplegar el acuerdo alcanzado entre Sanidad y los sindicatos en septiembre de 2018. Aquel pacto se alcanzó después de que la conselleria no ampliara el contrato de las ambulancias que, hasta entonces, prestaban el servicio.

Durante este último año, la falta de un modelo unificado de transporte para las atenciones domiciliarias hizo que cada departamento adoptara una solución provisional para trasladar al personal sanitario hasta los domicilios que requieren su asistencia para un paciente. Taxis y coches de alquiler han sido las fórmulas más extendidas, al igual que los vehículos particulares o recurrir a la Policía Local, en caso de que los agentes estén disponibles.

Nuevas protestas

Sin embargo, aunque la licitación del contrato se ha resuelto no ha sucedido lo mismo con el personal que debe conducirlos y, por tanto, trasladar a los facultativos.

Por ello, según remarcó el Sindicato Médico, en caso de que no haya soluciones «tomaremos las medidas de presión oportunas y consensuadas con los profesionales». Protestas que no serían las primeras pues los médicos de Atención Primaria han salido varias veces a la calle por la falta de refuerzos.

Mientras, el diputado del PP y portavoz de Sanidad en Les Corts, José Juan Zaplana, lamentó que la conselleria haya dejado «en precario» el servicio de atención domiciliaria desde que se comenzó la tramitación del contrato de ambulancias y «a los profesionales muy expuestos».

«Ahora hay una ambulancia parada con un conductor en los centros de salud también parado y la conselleria va a duplicar el gasto con unos coches y no sabemos si otro conductor en el mismo centro de salud», lamentó. «Con las prioridades que hay en vez de sacar el máximo provecho a las ambulancias y sus conductores, se gastan un millón en coches», dijo.