Médicos exigen que el conocimiento del valenciano sea un mérito en Sanidad y no un requisito excluyente

Carteles en valenciano y castellano en el Hospital La fe de Valencia./D. Torres
Carteles en valenciano y castellano en el Hospital La fe de Valencia. / D. Torres

El sindicato CESM lamentan que el Consell «intente imponer una lengua por encima de la calidad de la asistencia sanitaria y de la libertad de profesionales y usuarios»

D. G.

La consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, Gabriela Bravo, anunció el pasado lunes la reactivación del borrador de Ley de la Función Pública, «oportunamente camuflado durante la campaña electoral, por motivos que desde CESM-CV sospechábamos: restaba votos», apuntan desde el Comité Ejecutivo del Sindicato Médico CESM, desde donde advierten que la norma establece la exención del requisito lingüístico para el ámbito sanitario si entrara en colisión con el derecho a la salud. Desde la organización sindical recuerdan que nunca han visto «ningún problema de comunicación en la sanidad valenciana por causa del uso de nuestras dos lenguas cooficiales» y lamentan que se intente imponer una lengua por encima de la calidad de la asistencia sanitaria y de la libertad de profesionales y usuarios. Exigen, por tanto, que ese conocimiento del valenciano sea un mérito en el ámbito sanitario, nunca un requisito excluyente.

El Sindicato Médico exige la exclusión completa e incondicional del personal sanitario de lo previsto sobre el uso del valenciano en el borrador de la Ley mencionada. «En cualquier caso, que toda agresión lingüística a nuestro colectivo, desde evidentes posiciones de intolerancia, será considerada en sus justos términos y dará lugar a las respuestas adecuadas», advierte.

El borrador de la Ley de Función Pública también establece que el personal estatutario no se encuentra comprendido en su ámbito de aplicación. Sólo en el caso de que alguna materia no se encontrara regulada podría aplicarse de modo subsidiario. En Sanidad ya se aplica una política de respeto y potenciación del valenciano siendo su conocimiento fuertemente valorado, tanto en los procesos selectivos de personal fijo como en las contrataciones de tipo temporal. Esta política, asumida por los sindicatos de la Mesa Sectorial, ha dado como resultado la normalización del uso indistinto de ambas lenguas sin que ello haya sido motivo de conflicto alguno.

Desde el Sindicato Médico piden a la consellera que reflexione sobre si de verdad cree que una «parada cardíaca se trata de diferente modo en castellano, valenciano o euskera, porque si eso es lo que alguien piensa en su departamento tenemos un problema de cohesión social, de concepción de la atención sanitaria y de libertades cívicas».

Por todo ello, desde CESM-CV llamamos a la consellera a no caer en posiciones ajenas a los intereses de la mayoría de los valencianos. «Los médicos tenemos claro que lo primero son los derechos sanitarios de nuestros pacientes, a continuación otros derechos de los que sean titulares y, en cuanto a ideologías, somos ajenos a ellas cuando ejercemos. Allá cada cual con sus agendas, más o menos públicas o veladas, para la exhibición de las cuales nadie se ha atrevido a utilizar la reciente campaña electoral», lamenta.

La organización sindical, tal y como dejó claro hace meses, no va a aceptar nunca la imposición de ningún tipo de requisito lingüístico porque implica una exclusión inaceptable. La puntuación del mérito se ha mostrado suficientemente eficaz y pretender llegar más allá es pura demagogia y provocación sin beneficio razonable alguno.

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