Los masones llegan a Valencia

La casa-museo Blasco Ibáñez acoge un homenaje este miércoles. /Irene Marsilla
La casa-museo Blasco Ibáñez acoge un homenaje este miércoles. / Irene Marsilla

Por primera vez se celebra una gran asamblea de la institución en la Comunitat

MAR GUADALAJARA

«No somos una secta ni hacemos las barbaridades que se han dicho sobre nosotros», así de contundente se ha mostrado el gran maestro Oscar De Alfonso Ortega, el abogado valenciano que ha sido recientemente elegido como Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares. Como principal representante de la masonería mundial, ha decidido traer a Valencia la celebración de la XXXVIII Gran Asamblea. Se propone acabar con los estigmas que marcan a la institución y acercarse a la sociedad a pesar de las contradicciones y las controversias que genera esta asociación tachada de lobby.

Ser hombre y creyente son las dos condiciones indispensables, después «deben aceptarte por unanimidad los integrantes de la logia a la que quieras unirte», explica el gran maestro. Sus dos requisitos fundamentales podrían llegar a ser su mayor barrera. «Es evidente que necesitamos ser creyentes porque nuestros rituales y actos se realizan a la gloria del gran arquitecto del universo, forma parte de nuestra tradición y nuestros hermanos pueden ser judíos, musulmanes o tener cualquier creencia que se base en una verdad revelada en un libro sagrado», matiza.

A pesar de ello considera que «sería terrible que fuéramos una religión» y no alcanza a entender las comparaciones de su figura como 'el Pontífice de la masonería', ya que se autoproclaman como la institución «no religiosa» más antigua del mundo, tanto en Oriente como en Occidente, «hemos aguantado 1.000 años y vamos a seguir por otros mil más».

Celebran el 40 aniversario de su legalización en España

Sin embargo, acuñan términos que tienen una clara procedencia religiosa, como los ritos que realizan y sobre los que prometen guardar en secreto. Estas 'tenidas' o ritos, el valenciano los compara con cualquier otra celebración, «como una boda o un juicio», explica. En ellos se busca «impactar y llegar al alma del candidato, emocionar a los hermanos para guiarles para que tengan las cosas bien claras en su camino». Asimismo, se refieren a todo aquel que no es masón como profano.

«La masonería es una asociación que promulga la libertad y la igualdad», asegura el referente mundial que también confirma que tan solo un 10% de los grupos o logias son mixtos. En las de mayor representación, el 85% de las asociaciones mundiales, sólo están integradas por hombres. «No se perturbaría nada si se admitiera a mujeres pero seguimos una tradición milenaria», alega y se refiera al derecho a la libertad de asociación: «Son como los colegios o campus en los que se diferencian por sexos, no hay problema con las mujeres pero hemos optado por ese derecho de asociación».

Su propósito es ganar adeptos, llegar a la sociedad aunque, «sin influir en política ni posicionarnos en cuestiones sociales», explica. Con «verdad, honor y justicia», dice, quieren transformar la sociedad que está «muy desviada», y lo achaca al «exceso de información» que puede «hacernos perder el norte». Un cambio de época en el que se pregunta si, «cambiamos a mejor o a peor», ya que comenta que están sucediendo muchas cosas que ya pasaron anteriormente, «resurgen los nacionalismos y voces que suenan a algo que ya ocurrió en los años 20 en España y terminó en una Guerra Civil». El gran maestro insiste en que quieren transmitir su voluntad de «construir en beneficio del conjunto de ciudadanos, no sólo de los masones».

Entre sus grandes desafíos reconoce que está rejuvenecer la institución y conectar con los jóvenes de hoy en día. La media de edad de la masonería en España está entre los 45 y 50 años de edad y De Alfonso se reconoce como una de las posiciones «aperturistas» dentro de la corriente mundial, ya que aboga por dedicarse a un proyecto social, más allá de su condición masónica, aunque «salvaguardando nuestros privilegios y secretos». En definitiva, buscan recuperar esa «idea de la ilustración» y constituirse como «los grandes Clubs Siglo XXI, como élite social y plataforma de debate y discusión de ideas», así lo define el valenciano.

En España la Gran Logia celebra su 40 aniversario desde su prohibición durante el franquismo y por primera vez llegan a Valencia para celebrar una semana en la que darán viabilidad a la masonería. En España son más de 3.000 integrantes y en la Comunitat hay alrededor de 550 miembros.

Un abogado valenciano al frente de la masonería mundial

Mañana a las 12:00 horas celebran un homenaje en la Casa Museo Blasco Ibáñez, ya que el escritor formó parte de su historia. Por la tarde a la 19:00 horas, se celebrará un debate entre José Manuel García-Margallo y Manuel Millán. El jueves realizarán un ciclo de conferencias en las que se tratarán dirigentes temas como la masonería en el cine, la realidad y el mito de la masonería o la educación.

Tras una visita a la Lonja el viernes, se celebrará ya el sábado la Gran Asamblea y por l noche una cena de gala en el Hotel SH Valencia Palace, a la que asistirá Ximo Puig.