Marzà usa las aulas de 2 años para atraer alumnos a colegios con baja demanda

Alumnos de un colegio público realizando un ejercicio. /Albert Gea
Alumnos de un colegio público realizando un ejercicio. / Albert Gea

La oferta gratuita que promueve la conselleria sólo para los centros municipales y de la Generalitat llega ya a 15.000 plazas

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La Conselleria de Educación dio a conocer la pasada semana los 31 centros públicos que el próximo curso sumarán un aula de dos años, la edad previa al segundo ciclo de Infantil, el que marca el acceso habitual al colegio para la inmensa mayoría de los niños. Se trata de clases adicionales que se habilitan en Ceips ordinarios cuya enseñanza es gratuita y que hacen el mismo papel que las mal llamadas guarderías, que sí obligan a un desembolso en esta edad salvo en los centros municipales, que son minoritarios.

Desde el sector privado y concertado se ha criticado en varias ocasiones que este proyecto, nacido en el curso 2015-2016, también busca captar alumnos para la enseñanza pública, así como revitalizar escuelas donde la matrícula flojea, y alegan que si el objetivo fuera puramente social -adelantar el acceso a la educación sin barreras económicas- se habría fomentado la gratuidad para la red privada, que sigue siendo la mayoritaria. En este sentido, de las 31 nuevas unidades en nueve se da la situación de que los Ceips beneficiados tuvieron una baja demanda en los últimos cursos.

Las 31 aulas nuevas

ALICANTE
La Rambla (Agost); Bernat d'en Sarrià (Callosa d'en Sarrià); M. Pilar Ruiz (Crevillent); L'Alcúdia (Elche); CRA Riu Serpis; V. de Montserrat (Orihuela); 9 d'Octubre (Petrer); Tibi (Tibi); N. Señora del Rosario (Torrevieja).
CASTELLÓN
CRA Peña Ecabia; S. Agustín (Castellón), CRA l'Aiguaneu; CRA Els Ports, G. Mascaròs (L'Alcora); CRA Palancia-Mijares.
VALENCIA
S. Blas (Albal); Pontet (Almussafes); CRA C. Carbonera; J. Molla (Canals); CRA La Costera; S. Miquel (Llíria); CRA S. Benicadell; A. March (Paterna); B. Ibáñez (Rafelguaraf); V. Palasí, Baladre y M. Yocasta (Sagunto); V. Rosario (Torrent), H. Major (Vilamarxant); F. y Fuero (Villar); M. Coloma (Xàtiva).

El atractivo de un servicio sin coste -salvo el comedor escolar- y el adelanto de la escolarización -los niños que entran ya no tendrán que volver a pasar por un proceso de admisión cuando lleguen a 1º de Infantil- son argumentos de peso para influir en la elección de las familias. Y cabe recordar que cuando un niño entra en un centro, lo habitual es que se mantenga durante los siguientes años. De hecho, el cambio es algo excepcional. Dicho de otro modo, las aulas de dos años ayudan a fidelizar alumnos, que es el principal valor para evitar el cierre de unidades por falta de demanda.

En el análisis realizado se han tomado como referencia los datos de matriculación que figuran en el Portal de Transparencia de la Generalitat, que permiten consultar las cifras de cualquier escuela pública y concertada. Eso sí, los últimos publicados son del 2017-2018, por lo que no son los más actuales.

Los casos más extremos se reparten entre las tres provincias, como escuelas donde el número de alumnos fue de 7 en 1º de Infantil y de 6 en 2º, o de 24 y 35 respectivamente para dos líneas. Es decir, en los dos primeros cursos de la etapa la ratio más alta fue de 17 niños, cuando el máximo que se puede acoger, por regla general, es 25. También los hay donde no se superan los 15 -9 y 14 niños- o los 12 -11 y 8-. Los nueve centros que se han considerado con baja demanda son aquellos donde el promedio por unidad de 3º y 4º de Infantil no rebasa los 18 niños en cada una de ellas o en alguna -la de 3º o la de 4º- ni alcanza los 12.

No se ha calculado la media para los Colegios Rurales Agrupados (CRA), donde la demanda suele ser baja por prestar servicio en zonas con poca población. De hecho, es lógico que acojan aulas públicas de dos años pues no suele haber alternativa para esa edad. En cambio, en los nueve citados existen plazas privadas o municipales (que también son gratuitas) y también, en la mayoría, oferta concertada, que aunque no incluya unidades de dos años la habilitación del nuevo recurso sí implica perder demanda potencial.

Sumando las nuevas aulas a la oferta ya implantada, el curso que viene habrá 15.020 plazas públicas gratuitas de dos años, contando también las de las guarderías municipales y autonómicas.