La Marina tiembla

La Marina tiembla

En el último año y medio en Alicante se han registrado más de 70 seísmos | El terremoto detectado el miércoles en Benitatxell no tuvo consecuencias, pero generó un estado de alarma entre la población

ALEJANDRO MARTÍVALENCIA.

El seísmo de este miércoles, con epicentro en Poble Nou de Benitatxell, no ha sido el primer susto que se han llevado los vecinos de La Marina. El terremoto de 2,8 grados en la escala Ritcher y de intensidad IV (que mide los efectos que tiene en las personas, objetos y edificios) no tuvo consecuencias en los municipios a los que afectó, sin embargo, sembró alteración y dudas entre los vecinos que lo vivieron.

Y es que Alicante es una zona de alta peligrosidad sísmica. Desde que en el siglo XV el Instituto Geográfico Nacional (IGN) empezara a catalogar los terremotos con epicentro en España, ya se han registrado más de 1.300 sólo en la provincia de Alicante y 73 desde enero de 2018. Cifras que están muy por encima de los 1.003 de Valencia y los 252 de Castellón. Esta situación se debe a la proximidad del sur de la Comunitat Valenciana con los bordes de las placas euroasiática y africana que, al colisionar entre ellas, originan seísmos en la superficie. De hecho, otras comunidades cercanas a Alicante como Murcia o el este de Andalucía también se ven muy afectadas por este tipo de fenómenos naturales.

El terremoto de Lorca en 2011, de magnitud 5.1 e intensidad VII no es la única gran catástrofe causada por un seísmo en el este peninsular. En 1829, un terremoto de intensidad IX-X en la escala Mercalli provocó la destrucción casi total del municipio alicantino de Torrevieja. Casi un siglo más tarde, en 1919, la localidad de San Miguel de las Salinas (Alicante) se vio afectada por dos seísmos en el mismo día de una magnitud muy parecida a la de Lorca.

En el año 1829, un gran terremoto casi provoca la destrucción total de Torrevieja

Y es que esta clase de fenómenos son muy difíciles de predecir, ya que se producen por un choque de placas debido «al acercamiento de la península ibérica a la placa africana», como afirmar Beatriz Gaite, sismóloga de la red sísmica nacional. Sin embargo, lo que sí se puede asegurar es que «donde ha temblado, volverá a temblar». Por tanto, aconseja a los vecinos de La Marina conocer el protocolo de seguridad para futuras ocasiones. Si se vuelve a repetir lo más recomendable es permanecer protegido por «un objeto grande y duro», como puede ser debajo de una mesa robusta o del marco de una puerta y, en caso de que la situación lo permita, acudir a una zona alejada en la que no pueda afectar la caída de los cascotes o el derrumbe de algún edificio, siempre y cuando «se pueda hacer con seguridad». Lo que no es aconsejable en ningún caso es utilizar el automóvil para huir y resguardarse en una zona segura, ya que «en estas situaciones se suele producir muchos caos y embudos de gente, por lo que es fácil quedarse atrapado con el coche».

El especialista en terremotos del Instituto Geográfico Nacional, Raúl Pérez, señala que lo importante de este seísmo en una zona tan costera como la Marina son los acantilados, ya que «las rocas que están sueltas han podido ser desestabilizadas por la vibración».

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