Marina Salud se planta en la negociación de Dénia al carecer de una oferta formal

Marina Salud se planta en la negociación de Dénia al carecer de una oferta formal

La concesionaria declina asistir a una nueva reunión después de que el Consell no formalice su propuesta para revertir el departamento de salud

DANIEL GUINDO VALENCIA.

La reversión a la gestión directa del departamento de salud de Dénia, prometida por el presidente Ximo Puig para esta legislatura, está en el aire a un mes y medio de las próximas elecciones autonómicas del 28 de abril. Tanto, que será difícil que se materialice el compromiso del máximo mandatario valenciano antes de los comicios. La falta de una propuesta formal después de casi dos años de negociaciones con DKV, la accionista mayoritaria de la UTE Marina Salud, concesionaria del departamento, ha originado el plante de la compañía a la reunión prevista para ayer con el subsecretario de la Conselleria de Sanidad, Juan Ángel Poyatos. Tampoco se celebró el encuentro entre la propia consellera Ana Barceló y Ribera Salud, la otra empresa que conforma la UTE.

Al parecer, según fuentes de la negociación, en el encuentro previsto para ayer la concesionaria esperaba que Sanidad presentase una propuesta de acuerdo en firme. Sin embargo, después de conocer que la propuesta no iba a llegar, desde DKV optaron el miércoles a última hora por cancelar el encuentro, lo que llevó a la conselleria a hacer lo propio con Ribera Salud. Los responsables de la aseguradora alemana llevan más de dos años de conversaciones con Sanidad, por lo que la falta de concreción de una propuesta ha generado malestar en la compañía, que no quiere verse inmersa en el conflicto político originado ante el riesgo de que el actual Gobierno autonómico no pueda cumplir uno de sus principales compromisos sanitarios. DKV siempre se ha mostrado dispuesta a aceptar una oferta razonable por sus acciones -en la que se tuviera en cuenta las inversiones realizadas y los años de concesión a los que renunciaría-; no así Ribera Salud, que incluso se planteó adquirir la parte de la aseguradora alemana, idea que paralizó al conocer las intenciones de Sanidad de adelantar la reversión a la gestión directa del departamento de salud.

Tras las presiones de sectores de Compromís y Podemos de la comarca y el malestar de los sanitarios, que semanalmente protagonizan protestas, la concesionaria no quiere convertirse en un escudo político, por lo que hasta que no cuente con una propuesta en firma da por agotado el tiempo de negociación.

Intervención paraliza el primer intento del acuerdo que el Consell quiere aprobar el 29 de marzo

El problema de este frenazo se encuentra en los reparos que Intervención ha puesto a la propuesta que la conselleria pretendía trasladarle a la concesionaria, especialmente a DKV. Por un lado, el plan pasaba por acordar que en las liquidaciones pendientes -básicamente, las contraprestaciones que deben recibir o abonar las concesionaria en función de los pacientes de su departamento atendidos fuera y viceversa- se llevase a cabo un reconocimiento de las obligaciones en favor de las empresas con los conceptos de la forma más beneficiosa posible para las empresas. Por otro, en el acuerdo se iba a incluir una cláusula por la cuál la Administración debía indemnizar a la concesionaria si en septiembre no había ejercido la compraventa de las acciones. Y esta cláusula, precisamente, es a la que se ha opuesto Intervención, al considerar que podría tener un difícil encaje legal, lo que ha llevado al traste el plan inicial de la conselleria, que era llevar el acuerdo al pleno del Consell del 29 de marzo.

De hecho, Poyatos ya indicó a finales de enero -tras la protesta de sanitarios de Dénia a las puertas del Palau de la Generalitat- que objetivo de la Generalitat es blindar la operación, por lo que antes de elecciones pretendían tener firmado un documento que establezca el acuerdo de la compra de las acciones y que, en caso de incumplirse por alguna de las partes, obligue a hacer frente a una serie de indemnizaciones.

Ayer, tras el plante de la concesionaria, responsables del departamento trabajaban en perfilar un nuevo acuerdo que, in extremis, permita escenificar antes de las elecciones que la compra se va a llevar a cabo. Desde la Conselleria de Sanidad indicaron que se estaban produciendo reuniones presenciales y contactos telefónicos.