Mano blanda contra los perros duros

Un ejemplo de american staffordshire terrier, raza del can que atacó a Sandra Gómez. /AFP
Un ejemplo de american staffordshire terrier, raza del can que atacó a Sandra Gómez. / AFP

Policías de Valencia y Llíria critican la escasez de sanciones para los dueños de canes peligrosos | Los agentes lamentan que llevar suelto al animal suele quedar sólo en un apercibimiento y denuncian más de 100 infracciones sin multa en las playas

Arturo Checa
ARTURO CHECAValencia

El 1 de enero, un hombre murió a dentelladas al atacarle una jauría de perros en una zona apartada de la Vall d'Uixó. En apenas unos días, una mujer sufrió mordeduras de su propio can en Dolores. Y otro grupo de animales hirió de gravedad a su amo unas semanas después en Castellón. El año comenzó con el problema de control y educación de los perros peligrosos sobre la palestra. Y vuelve a terminar con la misma cuestión candente sin arreglar. Las lesiones sufridas en una mano la pasada semana por la teniente de alcalde de Valencia, Sandra Gómez, al ser mordida por un american staffordshire terrier cuando defendía a su perro 'Pep', resucitan la candente cuestión.

Como ya informó LAS PROVINCIAS el pasado miércoles, sólo la mitad de las sanciones que tramita la Policía Local en la ciudad de Valencia acaban con un castigo económico. Concretamente, de las 600 iniciadas en lo que va de año por los agentes municipales, 312 terminaron con la apertura de expediente por la unidad de Procedimiento Sancionador. Y ahora los propios integrantes de las patrullas urbanas ponen el grito en el cielo por la laxitud de las sanciones por parte de las autoridades municipales.

Perros peligrosos

Los agentes de la zona de playas, las más afectadas por la incidencia de los canes que pasean sin correa y muchos de ellos sin bozal, pese a ser Perros Potencialmente Peligrosos (PPP), señalan que el año pasado levantó más de un centenar de propuestas de multa a los propietarios de animales que los paseaban de esta guisa, según fuentes de la Policía Local. Y muchas de ellas se tramitaron, o bien con un simple apercibimiento en caso de tratarse de la 'primera vez', o bien con una de las cantidades de sanción 'leve', unos 150 euros, a pesar de estar fijada en la normativa como más elevada en este caso si se trata de un can potencialmente peligroso.

Caducan sin tramitar

Los propios policías advierten que estas sanciones tienen un plazo máximo de tramitación de 30 días, periodo que muchas veces acaba agotándose sin culminar el expediente, lo que hace que caduquen los procedimientos sancionadores. Fuentes policiales señalaron que este año incluso se han puesto menos propuestas de multa por parte de los agentes al observar la «laxitud» desde el Consistorio.

La misma queja de falta de tramitación de las propuestas de multa o ausencia de sanción por parte del Ayuntamiento se da en el municipio de Llíria, donde hay algo más de centenar y medios de Perros Potencialmente Peligrosos censados, según fuentes municipales. Anualmente se llevan a a cabo alrededor de una docena de actuaciones de la Policía Local relacionadas con canes que van sin bozal o sin correa, o bien que no están censados. La cifra ha descendido desde las alrededor de 30 que se imponían hace unos tres años, según las mismas fuentes. La razón, la misma que en Valencia: los agentes dejan de iniciar procedimientos al observar que luego apenas tienen respuesta sancionadora.

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