Lacasta, número dos del ECFA

Carlos Lacasta, investigador científico del CSIC. / lp
Carlos Lacasta, investigador científico del CSIC. / lp

Con su reciente cargo, el experto asesora a la dirección y ejerce de contacto con el CERN para la investigación en física de partículas

REDACCIÓN

valencia. El científico valenciano de la Universitat de Valencia, del Centro de Excelencia Severo Ochoa del CSIC, y también investigador del IFIC, Carlos Lacasta Llácer, es desde el pasado mes de julio el nuevo secretario científico del Comité Europeo para Futuros Aceleradores (ECFA). Un puesto que le vale de número dos del ECFA, un comité que agrupa a la comunidad científica europea que utiliza los aceleradores de partículas del continente. Especialmente, al más grande y potente del mundo, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) que opera el CERN desde su sede en Ginebra.

Además, Lacasta continúa siendo uno de los científicos españoles que componen el plenario de la comisión europea, junto a Juan Fuster Verdú, también investigador del IFIC; Caterina Biscari, directora del sincrotrón ALBA; Juan Alcaraz (CIEMAT), y Luis Ibáñez (IFT, CSIC/UAM).

Su nombramiento coincide con la renovación de su cargo como representante español en el Restricted ECFA, que asesora a la dirección y ejerce de contacto con los países miembros del CERN en todo lo relacionado con la investigación en física de partículas. Así, Lacasta ocupará el cargo para un periodo de tres años. Durante ese tiempo, la comunidad científica europea en física de partículas estará definiendo la nueva Estrategia Europea de Física de Partículas, la cual marcará las prioridades de la disciplina en la década de 2030.

Igualmente, para esa fecha se señalará el próximo gran acelerador de partículas en Europa, que sucederá al actual LHC. De hecho, actualmente el CERN tiene dos proyectos. Uno para construir un acelerador lineal (CLIC) y otro para crear un nuevo acelerador circular mucho más grande que el LHC (FCC), de 80 o 100 kilómetros de circunferencia. Unas dimensiones que superarán las del túnel actual, que cuenta con 27 kilómetros.

El ECFA fue creado en 1963 para planificar las infraestructuras dedicadas a la investigación en física de partículas del continente a largo plazo. Del mismo modo, actúa como contacto con los países participantes (los 22 miembros del CERN y algunos de los asociados) para facilitar el acceso de la comunidad científica a las mismas. Se trata principalmente de aceleradores de partículas, grandes instalaciones donde se utilizan partículas subatómicas aceleradas a altas velocidades para estudiar los constituyentes de la materia.