Dos juzgados de Valencia investigan una estafa en implantes capilares

Operación de implantes capilares. / lp
Operación de implantes capilares. / lp

Los pacientes denuncian que contrataron el injerto de más de 2.500 unidades y no les llegaron a insertar ni el 30% de lo acordado

A. RALLO

Dos juzgados de Valencia investigan una supuesta estafa relacionada con implantes capilares por parte de una especialista que trabaja en un establecimiento del centro de la ciudad.

Las dos víctimas que han decidido buscar el amparo de la Justicia han vivido, al parecer, un proceso similar. Uno de los denunciantes decidió acudir al establecimiento para mejorar su aspecto físico. Tras ser atendido por la ahora denunciada, que dijo ser experta en dermatología, le recomendó un injerto capilar mediante una técnica conocida como Follicular Extraction Unit (FUE).

La especialista le aconsejó el implante de 2.000 unidades foliculares. El importe del tratamiento era 4.500 euros. Todo se desarrolló con absoluta normalidad, la operación y la recuperación de la intervención, pero al cabo de cierto tiempo, el paciente observó que no se había producido ningún avance significativo en la reducción de la alopecia. Fue entonces cuando decidió acudir a otro especialista, que examinó la zona tratada y fotografías de los días posteriores al injerto. A continuación, elaboró un informe en el que certificó que sólo se le habían insertado 550 pelos, una cifra que no llega ni al 30% de lo contratado inicialmente.

Un esquema similar aconteció con el otro denunciante. Sin embargo, en su caso, le recomendaron mayor cantidad de injertos, 2.500. El precio, por tanto, era superior: cinco mil euros por la operación. De nuevo, ocurrió lo mismo. Ante la falta de avances relevantes, acudió a otra consulta donde también le hicieron un informe sobre las causas de la falta de mejoría. El implante apenas fue de 540 unidades, poco más del 20% de lo que había estipulado.

La especialista denunciada ya ha declarado como investigada en los dos órganos que instruyen estas diligencias. Su versión consiste en que la técnica que ella utiliza injerta entre cuatro y cinco cabellos por unidad folicular, por lo que sostiene que sí cumplió con lo acordado. Respecto a las cantidades cobradas, explicó que ese dinero lo ingresa la clínica y trató de esquivar cualquier responsabilidad.

La investigación todavía no se ha completado. Falta la comparecencia del forense, una declaración que se prevé determinante para aclarar la disparidad entre la versión de la profesional investigada y el perito de los perjudicados. Los afectados, al parecer, son más que los dos denunciantes. Pero en asuntos de este tipo no todos optan por acudir a la Justicia.

Los implantes de pelo son una técnica a la que habitualmente recurren quienes sufren problemas de alopecia. En concreto, esta técnica consiste en retirar cabellos de zonas más pobladas para actuar en el área a tratar. Su uso está relativamente extendido y en países como Turquía, por ejemplo, se ha creado todo un lucrativo negocio alrededor de estas prácticas. Cientos de españoles viajan cada año a este país para beneficiarse de precios más competitivos con un resultado más que aceptable.