La Junta de Desagüe se enfrenta a Ribó al rechazar unas obras en la gola del Puchol

Parte de las instalaciones de la Junta en la gola del Puchol, ayer. / j. monzo
Parte de las instalaciones de la Junta en la gola del Puchol, ayer. / j. monzo

La entidad encarga una medición de la propiedad en la Devesa y envía un escrito al Consistorio en plena crisis por la presidencia

PACO MORENO

«Ya hemos presentado un escrito al Ayuntamiento donde rechazamos todas esas obras». El secretario de la Junta de Desagüe de la Albufera, José Pascual Fortea, desveló ayer la oposición de la entidad al proyecto de ocupación de parte de sus instalaciones en la gola del Puchol, una iniciativa al alimón entre la Conselleria de Obras Públicas y el Ayuntamiento, una iniciativa conocida el pasado año, pero donde se ha avanzado poco.

La cuestión es que la entidad es propietaria de la parcela y un par de inmuebles en la gola del Puchol, que entre otros usos tiene el de vivienda del guarda que regula las compuertas de la Albufera en esa zona. El proyecto conocido por Fortea, relató, pasa por la construcción de un aparcamiento e incluso una zona de picnic en parte de esos terrenos. La primera medida que han tomado ha sido localizar la propuesta y dirigir un escrito al Consistorio advirtiendo de que cualquier iniciativa debe contar con ellos. La segunda, encargar una medición exacta para que conste ante un posible conflicto.

Esto llega en plena crisis abierta con el gobierno municipal debido a la decisión del alcalde Ribó de renunciar a la presidencia de la entidad, una cuestión que no está clara para los grupos de la oposición en el Consistorio ni tampoco a la vista de las normas de la junta, donde se indica que el primer edil es el presidente nato, no honorífico como adujo el afectado hace escasas fechas.

El proyecto conocido pasa por abrir un aparcamiento que dé servicio al mirador y una zona de descanso

La remodelación de esa parte de la gola del Puchol forma parte de los cambios en la carretera CV-500, gestionada por la Conselleria de Obras Públicas. «También nos han pedido espacio para colocar unos semáforos», señaló el secretario. En los últimos años sí que se concedió autorización para el tendido de una tubería de agua potable, una mejora emprendida por Emivasa que va desde el nuevo cauce hasta la pedanía de El Perellonet.

Otro asunto bien distinto es la iniciativa que pasa por mejorar las condiciones del embarcadero y el mirador del Puchol, que se suele llenar de vehículos estacionados los fines de semana. La concejalía Devesa-Albufera anunció hace unos meses la reforma de un inmueble, una vieja construcción que servía para izar las barcas, mientras que también se ha hablado de una rotonda y un paso de peatones.

La crisis donde la Junta es una mera espectadora tiene su origen en el anuncio de la fiscalía de investigar la gestión de los niveles de agua en la Albufera, en el sentido de conocer si se han seguido los criterios dictados por la Generalitat. Una denuncia asegura que durante meses han sido inferiores, en una clásica disputa entre agricultores, pescadores y ecologistas.

Fortea señaló que pidieron la bonificación del Impuesto de Bienes Inmuebles tanto de una propiedad que tienen en la calle Emperador como de otras dos en la gola de El Perellonet y El Perelló, sin éxito de momento. Por las instalaciones del Puchol no tributan por un acuerdo con el Consistorio, aunque aseguró que son de la entidad.