La ley del juego permitirá habilitar zonas en los estadios para apostar

En Mestalla luce la publicidad de bwin, casa de apuestas que patrocina al Valencia. / juanjo monzó
En Mestalla luce la publicidad de bwin, casa de apuestas que patrocina al Valencia. / juanjo monzó

La normativa abre la puerta a que se instalen máquinas en Mestalla, el Ciutat de Valencia y la Fuente de San Luis, entre otros recintos

HÉCTOR ESTEBAN

El presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, hizo a finales del año pasado un llamamiento a los socios de su equipo para que se pronunciaran sobre si la imagen del club debía asociarse o no a marcas de apuestas deportivas. De los 6.638 abonados que acudieron a las urnas -una quinta parte de la masa social aproximadamente- el 86% rechazó que la entidad donostiarra quedara vinculada con el juego. La Real es hoy una excepción casi mundial en un momento en el que las casas de apuestas multiplican su negocio. Clubes y administraciones públicas arropan en voz baja un negocio que genera importantes ingresos.

Al anteproyecto de ley del juego en la Comunitat Valenciana le queda todavía mucho por pulir en Les Corts Valencianes. A la espera del debate de las enmiendas presentadas por los grupos parlamentarios, hay importantes novedades que pasan de puntillas porque los debates se centran en otros asuntos como el de la distancia de los salones de juego de los colegios.

Una de las novedades más importantes se da en el artículo 47 del anteproyecto, que abre la puerta a que se puedan establecer zonas de apuestas en los recintos deportivos. De esta manera, en Mestalla, la Fuente de San Luis y el Ciutat de Valencia, por ejemplo, se podrán habilitar puntos para que los aficionados mayores de 18 años puedan hacer sus apuestas.

El diputado no adscrito David de Miguel ha pedido la supresión del artículo 47 de la ley

La autorización «tendrá el mismo periodo de vigencia que el concedido a la empresa operadora de las apuestas y también podrá autorizarse la instalación de una zona de apuestas para un período determinado de tiempo dentro de un mismo recinto», señala el artículo en su apartado segundo.

¿Cómo serán esas zonas habilitadas para instalar máquinas en los recintos deportivos? El anteproyecto de ley contempla un desarrollo reglamentario para determinar cómo se podrá apostar en estadios, recintos y pabellones deportivos. Además, y esta es una de las grandes cuestiones por resolver, habrá que determinar si un pabellón municipal, donde se juegan competiciones oficiales, es considerado como un recinto en el que se puede apostar. ¿Y en los servicios de hostelería de los polideportivos cabe la posibilidad? Dudas que habrá que dejar en manos de un futuro reglamento.

En el paquete de enmiendas presentadas al anteproyecto de la ley del juego, sólo hay una referida a la habilitación de zonas de apuestas en recintos deportivos. La ha presentado el diputado no adscrito David de Miguel y pide la supresión del artículo 47. «Me parece una incongruencia que se hable de proteger al menor, de aplicar medidas para no favorecer la ludopatía y de medidas restrictivas para luego llegar al anteproyecto de ley y ver cómo se habilitan nuevos espacios para incentivar el juego y las apuestas», señaló el parlamentario.

La Comunitat Valenciana no es la primera autonomía que se abre a la instalación de máquinas de apuestas en recintos deportivos. En Balaídos, estadio del Celta de Vigo, por ejemplo, hay posibilidad de instalar 63 máquinas de apuestas deportivas. Las empresas, por ahora, prefieren instalar sus máquinas en los bares antes que en los estadios.

«Esto tiene una explicación, que no es otra que a lo mejor cuando uno entra en un estadio no es partidario de levantarse de su asiento para ir a apostar con el partido ya empezado. En cambio, en un bar, junto a otras personas y con el partido en la tele es más fácil levantarse a la máquina para apostar mientras el partido transcurre», explica Consuelo Tomás, responsable del Instituto Valenciano de Ludopatía y Adicciones No Tóxicas, uno de los centros pioneros en el tratamiento a personas adictas al juego.

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