El TSJ inicia la mudanza para rehabilitar el Palacio de Justicia

La sede provisional del TSJ, ayer. / juanjo monzó
La sede provisional del TSJ, ayer. / juanjo monzó

El traslado a un edificio de la calle Historiador Chabás afecta a 170 empleados y se prolongará cinco años

I. D.

valencia. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) se muda. Desde ayer, el número 2 de la calle Historiador Chabás será su sede provisional durante los próximos cinco años, periodo en el que se realizará la rehabilitación del actual Palacio de Justicia (conocido como Real Casa de la Aduana), frente a la Glorieta

Así lo anunció ayer la Consellería de Justicia, coincidiendo con el inicio del traslado al edificio que se ha habilitado temporalmente y que, hasta 2014, fue sede de la antigua Conselleria de Gobernación. Por el inmueble de más de 3.000 metros cuadrados útiles, la Generalitat pagará 25.000 euros mensuales de alquiler durante cinco años con una carencia de ocho meses y un plazo estimado de cinco años, y la quinta anualidad tendrá una renta de 30.000 euros mensuales. En total, algo más de 1,3 millones. A esa cuantía hay que sumar los 25 millones de la reforma integral del Palacio de Justicia.

La mudanza a la nueva sede de la calle Historiador Chabás se llevará a cabo en tres fases, una por planta, y finalizará el próximo viernes, día 19, periodo en el que se habrán trasladado las 170 personas que conforman la plantilla del TSJ, compuesta por 43 magistrados, 10 letrados de la Administración de Justicia, 7 fiscales, 33 gestores procesales, 59 tramitadores y 19 auxilios judiciales.

Ayer mismo ya se procedió al traslado de toda la Sala Civil y Penal, la Sala Social -encargada de los recursos de casación-, y hoy está previsto el traslado de la Secretaría de Gobierno y la Presidencia. La planta baja del edificio histórico será de las últimas en desplazarse, ya que lo hará el jueves 18. El viernes 19 quedará para realizar una revisión.

El TSJ de la Comunitat se construyó entre 1758 y 1802 y en 1914 se adaptó el inmueble para convertirlo en una sede judicial. Según la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, el edificio histórico presenta importantes carencias como instalaciones de suministros obsoletas y problemas de climatización, además de ser completamente ineficiente en materia energética.