La gestión de la directiva del Náutico deriva en una sucesión de demandas

El presidente, Alejandro Fliquete, en el centro, y los miembros de su junta directiva. / LP
El presidente, Alejandro Fliquete, en el centro, y los miembros de su junta directiva. / LP

Un despacho de arquitectos, el concesionario de la restauración y un abogado recurren a los tribunales

HÉCTOR ESTEBAN VALENCIA.

La predicción apunta a marejada en el Real Club Náutico de Valencia en los próximos meses. La nueva directiva, que entró en marzo de la mano de Alejandro Fliquete, acumula al menos tres demandas ya, según ha podido contrastar este periódico de varias fuentes. En el Náutico se avecina temporal en los próximos meses por una serie de contratos de obra y servicios que se considera que no se han respetado tras el cambio de junta directiva.

Una de las demandas la ha presentado el despacho de arquitectura que a finales de 2016 recibió el encargo de varios proyectos de mejora en el Náutico de Valencia. Entre ellos, el vestuario de la base de regatas y la reforma de los vestuarios principales. A lo largo de 2017, se presentaron sendos proyectos para ser consensuados con los socios y tras la aprobación de los presupuestos se procedió a la redacción de los contratos. «El club redactó el contrato y nos los envió en copia sin firmar. Incluso se nos comunicó que había dos copias en el club firmadas y que había que pasar a recogerlas. Se nos comunicó que en un plazo de dos semanas se iniciaban las obras», explican desde el despacho de arquitectura.

Unos días antes de iniciar las obras, según los demandantes, tuvieron que paralizar el proceso porque hubo un acuerdo entre los distintos candidatos a la presidencia -el proyecto de los vestuarios se inició con Julián Vico en la presidencia- para abordar las reformas una vez pasaran los comicios. Tras varias peticiones y citas retrasadas, los arquitectos se reunieron en junio con la nueva junta para abordar la obra: «Se nos comunicó que no teníamos nada firmado ni pactado y se nos negó que existiera en el club un contrato». Los responsables de la mercantil, que a la vez son socios del Náutico, han reclamado hasta en cuatro ocasiones copia de las actas y del contrato firmado: «Varios meses después seguimos esperando y por todo ello, en contra de nuestra intención, obligados por la ineficacia de la nueva junta directiva y la falta de diálogo, nos hemos visto obligados a iniciar un proceso judicial contra el Club Náutico».

Los afectados aseguran que pese a que los abogados del club han negado la existencia del contrato «la propia junta directiva en la asamblea del pasado 15 de diciembre reconoció la existencia de esos documentos». El proceso judicial ya está iniciado y se presenta como uno de los problemas futuros para la entidad.

Además, la mercantil concesionaria de los restaurantes del club, que lleva más de dos décadas trabajando en el Náutico, también ha presentado una demanda después de recibir la comunicación de que van a tener que abandonar las instalaciones.

De hecho, y según las fuentes consultadas, el concesionario ya ha recibido una carta de la junta directiva para que abandone uno de los restaurantes el próximo 20 de marzo. El empresario asegura que tiene la adjudicación hasta el año 2028 y que por eso ha presentado una demanda contra la decisión de la junta que encabeza Alejandro Fliquete.

A estas demandas se une la que ha presentado también el letrado que defendía los intereses del Náutico y que en un principio iba a ser relevado. El abogado defiende que su contrato es válido y por eso ha recurrido a la vía judicial. La directiva del Náutico reconoce la presentación de las demandas y aseguró que ya se han contestado por vía judicial.