Gapp, una muerte de película

Vista del Colegio El Pilar en la década de 1950. / lp
Vista del Colegio El Pilar en la década de 1950. / lp

Hoy se cumplen 75 años de la ejecución nazi del sacerdote que vivía en Valencia

R. V.

La Iglesia celebra hoy lunes 13 de agosto la festividad litúrgica del beato Santiago Gapp, sacerdote austriaco de la Compañía de María, que fue decapitado en Berlín en 1943, hace ahora 75 años, tras ser localizado por la Gestapo en Valencia, a donde había huido perseguido por el régimen nazi.

La policía secreta nazi descubrió en 1942 que el sacerdote, muy crítico con el régimen, residía en Valencia y daba clases de latín y alemán en Colegio El Pilar, según señala su biografía 'Santiago Gapp, pasión por la verdad frente al nazismo', escrita por el sacerdote marianista José María Salaverri'.

Dos colaboradores de la Gestapo llegaron a Valencia y se ganaron durante meses la confianza de Gapp haciéndose pasar por judíos también perseguidos. Le convencieron mediante engaños para viajar a San Sebastián para recibir a unos supuestos familiares. El 9 de noviembre de 1942 cuando paseaban con el religioso por la costa guipuzcoana entraron en Hendaya, en la Francia ocupada por el régimen nazi, y fue arrestado. Tras ser torturado y encarcelado, murió decapitado en Berlín en 1943. El papa San Juan Pablo II lo beatificó en 1996.

Dos agentes de la policía secreta nazi se hicieron pasar por judíos para ganarse su confianza

Jakob Gapp (o Santiago Gapp) nació en Wattens (Austria) en 1897 y, tras combatir en la Primera Guerra Mundial en el ejército austríaco, ingresó en la Compañía de María y fue ordenado sacerdote.

Huyó de su país perseguido por la Gestapo en 1939 «por sus contundentes críticas contra el racismo de Hitler, que plasmaba en sus homilías», según su biografía, y tras pasar por Burdeos llegó a Valencia en 1941. El caso de Gapp impresionó al propio Heinrich Himmler, Reichführer de las SS, que aseguró que con un millón de Jakobs Gapp, pero de nuestra ideología, dominaríamos el mundo.

Santiago Gapp-
Santiago Gapp- / LP

En una carta a sus familiares desde la prisión berlinesa de Plötzensee, horas antes de su ejecución, Gapp les decía sus últimas palabras: «me han condenado a muerte el 2 de Julio, fiesta del Sagrado Corazón. Hoy será ejecutada la sentencia. A las 7 de la tarde, iré a casa de mi querido Salvador, a quien siempre amé fervientemente. ¡No os aflijáis por mí! Soy totalmente feliz. Naturalmente he tenido que pasar muchas horas penosas, pero he podido prepararme muy bien a la muerte. Tened ánimo, y soportadlo todo por amor a Dios, para que nos podamos volver a encontrar en el cielo».

Sus reliquias son veneradas en Innsbruck (Austria).

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