Fomento reactiva el tramo pendiente del corredor entre Castellón y Vandellós

Colocación de traviesas del tercer carril en el entorno del túnel de Serrería. / j. monzó
Colocación de traviesas del tercer carril en el entorno del túnel de Serrería. / j. monzó

La licitación del balasto es la primera en este punto desde que hace un año se rescindieran los contratos al optar por el ancho internacional

ISABEL DOMINGO VALENCIA.

El pasado domingo el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, aseguraba en una entrevista a LAS PROVINCIAS que la revisión de los plazos comprometidos para las distintas obras de la alta velocidad no afectaría al corredor mediterráneo. Y, a tenor de las últimas licitaciones impulsadas por su departamento, todo apunta a que el plazo de 2020 para el tramo de la Comunitat y Cataluña se cumplirá.

Así, si en las últimas semanas se han anunciado licitaciones para el tramo Castellbisbal-Martorell (considerado uno de los cuello de botella de la infraestructura), ayer el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) procedía a reactivar el trazado entre Castellón y Vandellós, una de las asignaturas pendientes que dejó el exministro Íñigo de la Serna.

En concreto, el último consejo de administración de Adif aprobaba la primera licitación (suministro de balasto por valor de 6,6 millones) para un tramo que ha cambiado hasta en tres ocasiones de proyecto. Porque primero (año 2012) se definió con ancho internacional e incluso se licitaron los contratos en 2014, que se paralizaron para reformular el proyecto ante las quejas de los empresarios del sector logístico y también del puerto de Castellón, que veían imposibilitadas sus circulaciones. Pusieron sobre la mesa la opción de una vía en ancho ibérico y otra en ancho internacional.

El contrato, por valor de 6,6 millones, responde al suministro de 250.000 toneladas de balasto El proyecto para los 147 kilómetros de vía se ha modificado hasta en tres ocasiones

Evitar el tercer carril

Este tramo del corredor quedó entonces en suspenso y no fue hasta 2016, con Rafael Catalá al frente de Fomento, cuando se reconoció que existían «problemas» y, por tanto, se estudiaba si modificar de nuevo los proyectos.

Pasarían otros diez meses hasta que, ya en junio de 2017, Fomento -esta vez con De la Serna- confirmara que los 147 kilómetros del Vandellós-Castellón tendrían ancho internacional para no pasar por la fase intermedia del tercer carril, como reclamaba el lobby ferroviario Ferrmed que preside Joan Amorós. Además, se fijo 2020 como fecha de entrada en servicio de los dos subtramos (Castellón-Vinaròs y Vinaròs-Vandellós).

El anuncio no convenció ni al puerto de Castellón ni a la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas al considerar que había que adaptar los ejes de los trenes de mercancías antes de dos años para evitar el aislamiento.

Desde entonces, el único movimiento de Fomento entre estos dos puntos fue la salida a exposición pública del proyecto constructivo a efectos de expropiaciones, ya que las futuras obras afectarán a 66 parcelas de la provincia de Castellón. Esto sucedía el pasado marzo y, ayer, el departamento de Ábalos daba un nuevo paso con la aprobación de la licitación del contrato de suministro y transporte de balasto para la implantación del ancho internacional en el tramo Castellón-Vandellòs del corredor con un presupuesto de 6.643.211,04 euros (IVA incluido).

El contrato comprende la extracción de piedra para la fabricación y almacenamiento temporal de 254.420 toneladas de balasto (las pequeñas piedras que se extienden para asentar y sujetar las traviesas de las vías) en los acopios reguladores de la cantera, la preparación de las superficies necesarias destinadas a este uso y su carga con destino a las zonas de acopio, según detalló Adif.

Dividido en dos lotes y con un plazo de ejecución estimado de 12 meses, la licitación también incluye el transporte del balasto hasta las zonas de almacenamiento y el acopio y conservación hasta su carga final a la obra.