La 'finca del miedo' toca a su fin

Un agente controla las obras de tapiado interior del edificio. / lp
Un agente controla las obras de tapiado interior del edificio. / lp

La policía vigila el tapiado de puertas en el edificio con más okupas que vecinos. Los servicios de limpieza de Paterna retiran más de 400 kilos de basura acumulada en el malogrado inmueble que en breve será demolido

MARINA COSTA

El edificio con más okupas que residentes de Paterna asiste estos días a su última etapa en pie, antes de que la piqueta convierta su malograda historia en escombros. Patrullas policiales acompañan, de día y de noche, a la brigada de obras encargada de acometer el tapiado de puertas y ventanas en veinte pisos de la llamada 'finca del miedo'. El éxodo de los últimos vecinos deja atrás años de amenazas, gritos, suciedad, enganches ilegales y puertas reventadas a golpes en mitad de la noche.

Un plan de emergencia para el realojo, puesto en marcha por el Ayuntamiento de Paterna, con ayudas para el alquiler, permitirá a los últimos ocho propietarios marcharse a otros inmuebles en los que comenzar una vida «normal. Aquí vivíamos entre basura, ratas y amenazas... como animales. Hemos pasado aquí más de 40 años pero ya no podíamos aguantar más», cuenta uno de los afectados.

Los continuos enganches ilegales mantenían los espacios comunes de la finca a oscuras y, desde hace cuatro años, el ascensor no funcionaba. «Estaba reventado. Subíamos las escaleras alumbrándonos con el móvil», resalta otro ya exresidente.

El cierre de viviendas trata de evitar el efecto llamada para impedir nuevas ocupaciones ilegales

El cierre de viviendas ya vacías trata de evitar el efecto llamada. Se están tapiando incluso agujeros realizados en las paredes por los okupas «que les permitía conectar pisos entre sí. Si tenían que salir de uno, a continuación entraban en el de al lado».

El inicio de estas actuaciones cierra tres años de trámites para acabar con uno de los focos más conflictivos del barrio de Santa Rita. El Ayuntamiento decidió intervenir en este inmueble, de propiedad privada, dada la situación de insalubridad y riesgo que se acumulaba en el mismo.

El alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, explicaba esta semana que «desde Servicios Sociales se está trabajando con cada familia para analizar la situación concreta de cada una y buscar alternativas». En el caso de los okupas, «se pedirá ayuda a la Conselleria para resolver la situación lo antes posible». A partir de ese momento, se procederá a la demolición del edificio por seguridad, después de que un informe técnico certificara la ruina económica del mismo, arrasado durante años por okupas y vándalos. «Aquí ha habido más de treinta pisos ocupados», asevera un propietario.

El mal estado en el que se encuentra el inmueble. / LP

La Policía Local está supervisando las obras de tapiado para evitar incidentes. «Estamos trabajando conjuntamente con Servicios Sociales y la brigada, ya que lo más importante es garantizar la seguridad de las personas que, por una u otra circunstancia, viven aquí, dado que la degradación de la finca la hace inhabitable».

De hecho, durante estos días los operarios de la brigada han retirado más de 400 kilos de basura acumulada y todo tipo de enseres en pasillos, habitaciones y rellanos. La apertura de algunas viviendas ha sido difícil, ya que parte de estos restos de mobiliario taponaban las puertas de entrada.

Los vecinos del barrio ven con buenos ojos el esperado 'desmontaje' de la finca del miedo. «Había que intervenir. Dentro de poco ya podremos dormir tranquilos».

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