La falta de personal en la Albufera: seis técnicos y un guarda para 20.000 hectáreas
Medio Ambiente afirma que más de una treintena de personas trabajan de forma parcial en el paraje, más allá de las plazas de dedicación exclusiva
El Parque Natural de la Albufera cuenta con más de 20.000 hectáreas de terreno, compuesto en su mayoría por los famosos tancats donde ... se ubican los arrozales, además de la laguna, eje vertebrador de todos sus ecosistemas. Como en cada paraje natural protegido, la conselleria de Medio Ambiente es la encargada de realizar las labores de vigilancia y seguimiento de las normas medioambientales en la zona. En la memoria de gestión de paraje en el año 2024, el personal fijo y de dedicación exclusiva estuvo compuesto por un guarda y un técnico de gestión.
Concretamente, la plantilla que consta como personal de la Albufera es de un técnico de administración, un guarda, un puesto para la Gestión técnica, dos brigadas de VAERSA con cuatro personas cada una para tareas de mantenimiento, y un equipo de cuatro personas (también de VAERSA) para tareas de Educación Ambiental. Desde la Dirección General de Medio Natural y Animal de la Vicepresidencia Segunda para la Recuperación, Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio se afirma que «se dedica un esfuerzo significativo en inversión y medios materiales y humanos al parque natural de la Albufera».
En este sentido, la conselleria defiende que la plantilla del parque en solo lo referente a la Generalitat (puesto que el Ayuntamiento y el Ministerio también tienen equipos de trabajo) asciende a casi una treintena de personas. «Además del funcionario asignado al parque la jefa de sección de zonas húmedas con dos personas que tienen dedicación casi exclusiva a este parque natural y el subdirector general de Espacios Naturales Protegidos y Vida Silvestre también dedica una parte muy relevante de su tiempo», explican.
También se han contratado tres técnicos superiores con todas las acciones de investigación y se han incorporado dos técnicos en el marco de educadores ambientales para zonas húmedas. «Por tanto, hay una presencia importante de la cúpula funcionarial, que se suma al personal de las diferentes brigadas del parque natural y miembros del centro de interpretación que tienen dedicación exclusiva y a agentes medioambientales de la demarcación», sostienen desde la conselleria de Medio Ambiente. De hecho, enfatizan que esos cinco nuevos técnicos se han incorporado en los últimos meses por la necesidad de un mayor seguimiento a causa de los efectos que tuvo la dana del 29 de octubre sobre el paraje.
Sin embargo, tanto organizaciones ecologistas que trabajan en el paraje como agentes que viven en él, como es el caso de la Cofradía de Pescadores de El Palmar, sostienen que no es suficiente. Si miramos uno a uno los puestos mencionados por la conselleria, en estos momentos hay un guarda y hasta seis técnicos que trabajan en el terreno para realizar tareas de vigilancia y seguimiento 'in situ'. Como mucho, habría que sumar esos agentes medioambientales que rotan entre diferentes parajes y sirven de apoyo al guarda del parque.
En definitiva, un total de siete personas se deben ocupar de toda una lista de hasta 21 funciones que no vamos a reproducir, pero que incluye la revisión de que se cumplan las normas de parque natural, el cumplimiento de las normas de caza y pesca, la vigilancia del uso de plaguicidas y herbicidas autorizados, seguimiento de la calidad de las aguas, o hasta vigilar que se respeten los inmuebles de titularidad pública ubicados en el paraje.
En definitiva, una infinidad de labores que se extienden por más de 20.000 hectáreas y que, según agentes del propio entorno, son del todo insuficientes. «La percepción general es que falta vigilancia. n el caso que nos compete a nosotros, hemos sufrido constantemente robos de redes y siempre hemos conocido casos de pesca recreativa sin autorización que se realiza en zonas concretas del parque», explican desde la Cofradía de Pescadores de El Palmar. La asociación asegura que ellos llevan reclamando un aumento de plantilla desde hace años por carta «en varias ocasiones» . De hecho, desde la cofradía aseguran que el Seprona, que es quien da apoyo en ocasiones al guarda del parque, «no posee ni barca para patrullar la laguna». En definitiva, los pescadores afirman que «los recursos no son suficientes».
En la misma línea opinan de Acció Ecol.logista-Agró, entidad que trabaja en el parque natural a través de numerosos proyectos de estudio de los ecosistemas. «El parque debería contar con un equipo bien establecido que además marcara claramente sus horarios completos, capaces además de abarcar todo el día», explican. Desde la asociación apuntan que ellos tratan de colaborar en las tareas de vigilancia y si notan alguna incidencia llaman para que la conselleria se haga cargo. Pese a ello, echan en falta «una figura que sea la cara visible del parque. Ahora mismo esa posición está un poco difuminada».
De esta manera, los ecologistas explican que esa falta de personal puede afectar a la ejecución de los nuevos planes presentados. «¿Quién va a licitar los trabajos? ¿Quién vigila que cumplan con las condiciones ambientales? ¿Quién escoge el orden de prioridad de cada tarea», se preguntan. A este respecto, tal y como adelantó este sábado LAS PROVINCIAS, la Generalitat ha vuelto a crear la plaza de director del parque natural de la Albufera «en el marco de una reforma integral del sistema de parques naturales con el objetivo de crear más incentivos para que sean ocupadas de forma provincial y reforzar, entre otros, la protección de este espacio en el que se la gestión ordinaria se ha complementado con la extraordinaria a raíz de la dana».
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