La falta de médicos deja en el aire el refuerzo de Sanidad para los centros de salud

Varias personas en la entrada del Hospital Doctor Peset. /I. Marsilla
Varias personas en la entrada del Hospital Doctor Peset. / I. Marsilla

Los sindicatos alertan de que no hay especialistas de familia suficientes en la bolsa de trabajo

Isabel Domingo
ISABEL DOMINGOValencia

Una incógnita. Es la etiqueta que, de momento, se puede colocar al Plan Especial para la Atención Primaria impulsado por la Conselleria de Sanidad a finales del pasado enero y que tenía como objetivo el refuerzo de plazas de personal sanitario para los centros de salud, desbordados por la presión asistencial, lo que llevó incluso a los profesionales a realizar concentraciones ante los ambulatorios para reclamar reducción de cupos y más tiempo por consulta, entre otros aspectos.

Porque esos anunciados refuerzos todavía no han llegado a los centros de salud, según confirmaron ayer tanto el sindicato CSIF como el Sindicato Médico CESMCV-SAE. De hecho, este último colectivo alertó de la falta de personal disponible en la bolsa de trabajo para cubrir los puestos contemplados en el plan presentado por la conselleria, en concreto, los correspondientes a los médicos de familia. Fuentes del Sindicato Médico explicaron que ya se ha trasladado esta situación «a las autoridades correspondientes».

Las mismas fuentes recordaron que el plazo de contratación acaba el día 15, es decir, el próximo viernes «pero en la bolsa no hay gente disponible». De hecho, las carencias de personal de Atención Primaria es una de las reclamaciones constantes de CSIF, que en varias ocasiones ha solicitado incrementar el número de plazas MIR asignadas tanto a los médicos de familia como a los pediatras.

El refuerzo de personal busca reducir el cupo de tarjetas sanitarias a 1.500 por facultativo

Y en el caso de estos últimos, además, un informe elaborado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria detalla que la Comunitat Valenciana se encuentra a la cabeza de las autonomías que presentan un mayor porcentaje de plazas de pediatría en la sanidad pública ocupadas por médicos que no son especialistas en esta área de salud.

La previsión que manejaba el departamento que dirige Ana Barceló, según trasladó a los sindicatos sectoriales a finales de febrero, es que la primera etapa de esas incorporaciones estuviese cerrada en la primera semana de marzo, algo que por ahora no ha sucedido, según las fuentes consultadas. Desde la conselleria señalaron ayer que actualmente se está «finalizando la tramitación para la cobertura de vacantes del primer expediente para la creación de las 307 plazas correspondientes al Plan Especial de Atención Primaria».

Esa primera etapa del plan de refuerzo contemplaba la creación de 87 plazas: 47 de ellas de médicos de familia, 21 de pediatras y 19 de enfermería. Además, para cada especialidad sanitaria, se asignaban unos objetivos: reducir los cupos de más de 1.700 y 1.100 tarjetas sanitarias por médico de familia y pediatra, respectivamente; y reposición de los enfermeros que se destinaron a los centros de educación especial.

Atención continuada

Como posibles soluciones para el déficit de personal sanitario la conselleria podría optar por contratar a facultativos extranjeros o nombrar como médicos de equipo al personal que actualmente tiene contratos de atención continuada, que son los puestos habilitados para atender los centros de salud fuera del horario habitual, es decir, para urgencias de baja complejidad.

El refuerzo anunciado por la consellera Barceló de 307 plazas supondrá un desembolso de casi 17 millones de euros, de los que ocho proceden de la Conselleria de Hacienda y el resto se sacan de los presupuestos propios de Sanidad para el ejercicio actual.

El plan de contratación consiste en 131 médicos de familia, 81 pediatras y 95 enfermeros, incorporados en tres etapas, y el horizonte final es reducir los cupos generales a 1.500 por facultativo y 900 por pediatra, tal y como solicitan las sociedades científicas y sindicatos.

La intención de Sanidad era crear las plazas de forma inmediata para hacer frente al repuntes asistencial y, más adelante, sacarlas a concurso para su ocupación definitiva. Con esta medida la Generalitat pretendía atajar las protestas de los profesionales sanitarios y de los sindicatos, que quieren un modelo sanitario que permita mejorar el servicio público.

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