Un fallo mecánico activa el protocolo contra incendios en la central de Cofrentes

Torres de la central nuclear de Cofrentes. / REUTERS/Heino Kalis
Torres de la central nuclear de Cofrentes. / REUTERS/Heino Kalis

La aparición de humo en una bomba de agua del reactor moviliza al personal de emergencias, que no llegó a intervenir al no haber fuego

ÁLEX SERRANO

valencia. Miembros de la brigada contra incendios de la central nuclear de Cofrentes tuvieron que responder ayer a un incidente ocurrido por el fallo mecánico en el acoplamiento de una de las bombas del sistema auxiliar de purificación de agua del reactor. Así lo aseguró ayer el Consejo de Seguridad Nuclear, que señaló que el suceso se ha clasificado con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), el más bajo y fuera de la escala, por debajo incluso del nivel 1, que se considera una simple anomalía.

Sin embargo, la realidad es que el proceso reglamentario se puso en marcha a las 8.59 horas, con la central parada en recarga. Se activó el sistema de protección contra incendios y el personal de emergencias acudió hasta donde estaba el humo. Los expertos confirmaron la ausencia de fuego. El humo desapareció tras la desconexión eléctrica de la bomba. Después se conectó la otra bomba de reserva dándose por concluido el incidente. El suceso no tuvo efecto sobre los trabajadores de la central.

El último accidente de la central se remonta a 2015. En abril de ese año, Cofrentes sufrió otro incidente sin impacto para los trabajadores, el público o el medio ambiente tras quemarse una bobina durante las actuaciones de la parada programada de la central. Según el Consejo de Seguridad Nuclear, el incidente se produjo al realizar la maniobra de apertura de un interruptor eléctrico para dejar fuera de servicio la bomba del lazo B del sistema de recirculación de agua del reactor. El suceso, clasificado con nivel 0, causó el encendido de una alarma en el sistema de Protección contra Incendios (PCI) de la zona del edificio auxiliar en que se encuentra el interruptor, aunque ninguno de los mecanismos de extinción tuvo que actuar.

En septiembre de 2013, la central activó una de sus unidades contra incendios sin que existiera fuego, un fallo que, según Iberdrola, no puso en riesgo la instalación ni tuvo repercusión en el medio ambiente. A causa de unos trabajos en el edificio de servicios se activó el sistema contra incendios, lo que provocó el rociado de agua en el suelo. La apertura de la válvula rociadora hizo que se acumularan unos diez centímetros de agua en una zona de la central, pero fue drenada sin complicaciones.

En 2008, Cofrentes estaba a la cabeza en número de incidentes nucleares, siendo la tercera central con más problemas ese año. En el primer semestre de 2008 acumuló un total de seis accidentes.

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