El enfrentamiento por los pisos turísticos en Valencia se agrava

Amenazas. Red wifi de un edificio de la calle Quart con alusiones en contra de los turistas. / lp
Amenazas. Red wifi de un edificio de la calle Quart con alusiones en contra de los turistas. / lp

Los propietarios alertan de amenazas veladas mientras los vecinos convocan asambleas para impedir más aperturas La normativa de los apartamentos entra en su semana clave

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

«Este apartamento (puerta 9) es ilegal)». Un cartel con este texto apareció la semana pasada en la puerta de una vivienda en la calle Dénia, en el barrio de Ruzafa. Es sólo el ejemplo de un enfrentamiento cada vez menos soterrado entre propietarios de viviendas turísticas y vecinos que consideran un perjuicio esta actividad.

La alerta la dio ayer la Asociación de Viviendas para Estancias Cortas, al citar otros casos. «En la calle Quart, algunos vecinos han puesto de nombre a sus redes wifi la frase 'TouristsGoHome', lo que refleja la animosidad que tienen en contra de los turistas que vienen a Valencia». La queja llega en pleno debata sobre la regulación de los apartamentos turísticos, que el próximo miércoles llegará al pleno de Les Corts con la aprobación de la Ley de Turismo.

La normativa incluye una enmienda apoyada por el gobierno municipal de Valencia y algunas entidades hoteleras como Hosbec, así como por la Federación de Vecinos, que deja en manos de las corporaciones locales la autorización de las viviendas turísticas. De esta manera, en el caso del cap i casal sólo serían legales las viviendas en plantas inferiores a las de los vecinos y en algunos distritos necesitarían autorización previa de los mismos.

Las mismas fuentes subrayaron el perjuicio que se causa a «una actividad que genera una economía importante para la ciudad, como reflejan los propios estudios de la Agencia Valenciana de Turismo. Si se aplica lo que quiere el Ayuntamiento, supondría el final del sector».

En la parte contraria, asociaciones vecinales como El Palleter, de Velluters, ven un perjuicio la proliferación de apartamentos en el barrio. Es más, el miércoles se ha convocado una reunión para acordar acciones contra el proyecto de levantar un edificios de viviendas turísticas en la calle En Bany.

«Es una calle estrecha y peatonal, donde el solar está previsto para viviendas. En el Ayuntamiento nos han dicho que como pidieron la licencia antes de que se decretara la suspensión de las recalificaciones se tiene que tramitar», comentó ayer la secretaria de la entidad vecinal, María José Volta.

La asociación ya criticó la venta de un edificio municipal en la calle Recaredo que acabó como viviendas turísticas y en esta ocasión quieren al menos presentar un recurso. «Sabemos que tenemos pocas opciones, pero estará junto a una residencia de mayores y en una calle tan estrecha que cuando entren las furgonetas de reparto será un problema, además del propio acceso al parking».

La entidad reclama una mayor regulación para favorecer la llegada de nuevos vecinos. La concejala de Turismo, Sandra Gómez, es la que más ha apostado en el Consistorio por una regulación de estas viviendas, equiparándolas a una actividad hotelera y que cumplan con los requisitos del Plan General. Incluso con un efecto retroactivo a las que ya cuentan con autorización de la Generalitat aunque esto depende de un informe de los servicios jurídicos.

En el único estudio realizado hasta ahora, el Consistorio detectó hasta 2.500 viviendas turísticas que se ofrecen fuera del registro autonómico y del Consistorio. Sobre las 5.700 restantes también pesa la incógnita de la nueva regulación. Para el sector, un mazado en toda regla y para los vecinos, una necesidad imperiosa.

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