Los empresarios critican tres puntos negros del corredor y piden a Fomento más medios

Obras del tercer carril en verano de 2018. / j. j. monzó
Obras del tercer carril en verano de 2018. / j. j. monzó

Boluda confía en que la reactivación de las licitaciones se transforme «en realidades» para que la doble plataforma esté terminada en 2025

ISABEL DOMINGO

valencia. Más celeridad en la ejecución del corredor mediterráneo y más medios para la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, encargada de supervisar los nuevos tramos ferroviarios que deben de entrar en servicio. Son las dos reclamaciones que ayer realizó al Ministerio de Fomento la Asociación Valenciana de Empresrios (AVE) con motivo de su chequeo semestral a esta infraestructura (el primero, además, que realiza este 2019).

Los empresarios, a través del movimiento #QuieroCorredor (ya han recogido más de 152.000 firmas), pusieron el foco de atención sobre algunos puntos negros que arrastra el corredor, en concreto, tres compromisos que no se han cumplido y van con retraso. Esto es, la variante de Vandellós, que sigue sin tener fecha concreta de puesta en marcha y el ministerio únicamente ha apuntado a que será este año; el tramo de alta velocidad Monforte-Elche, que debería haber entrado en servicio este verano, según apuntó en alguna ocasión el ministro en funciones José Luis Ábalos; o las adjudicaciones de los tramos entre Lorca, Pulpí y Totana.

«El Gobierno debería insistir en que se reforzara y ampliara el equipo de la Agencia de Seguridad Estatal para lograr agilizar los tiempos», planteaba el presidente de AVE, Vicente Boluda. Tanto la alta velocidad de Elche -ciudad en la que se celebrará un gran acto empresarial reivindicativo el próximo noviembre- como la variante de Vandellós siguen a la espera del visto bueno de la mencionada agencia. En el caso de la variante, las pruebas se iniciaron a finales del año 2017.

En el lado opuesto, los «hitos conseguidos», como la reapertura del tramo Xàtiva-Moixent o el comienzo de las obras en el túnel Castellbisbal-Martorell y en el tercer carril pendiente entre Valencia y Castellón -cuyas obras se han retomado este mes en horario nocturno-, tal y como publicó recientemente LAS PROVINCIAS. De hecho, ayer mismo la línea C-6 de Cercanías sufría por la mañana una pequeña incidencia técnica entre Sagunto y Almenara, lo que provocó retrasos de diez minutos en tres convoyes.

En su chequeo, los empresarios valencianos también reconocían la reactivación de las licitaciones en los últimos meses aunque lanzaban una advertencia: «ahora hay que ver si esas licitaciones se transforman en realidades». De ahí que también pusieran sobre la mesa algunos de los trabajos que deben acelerarse en los dos próximos años para cumplir con el objetivo de tener la doble plataforma en ancho internacional para viajeros y pasajeros en 2025 desde Algeciras hasta la frontera francesa.

Entre ellos, la doble vía en ancho internacional Monforte-Murcia o el tercer carril Algeciras-Antequera (y la electrificación), además de la doble vía en ancho internacional entre Castellón y Tarragona, donde aún no han comenzado los trabajos, o que estén en funcionamiento los tramos Valencia-Castellón (tercer carril) y Xàtiva-La Encina (ancho internacional). Este último, además, es clave para la conexión en alta velocidad entre las tres provincias valencianas.

A juicio de Vicente Boluda, «tal y como van las obras, veo complicado el cumplimiento del objetivo 2025, porque van demasiado lentas, pero el gobierno, intención y voluntad tiene, ahora habría que estar encima para que las órdenes se transmitan desde arriba con fuerza y se cumplan logrando así la doble plataforma en ancho internacional». El túnel pasante o la doble vía entre Valencia y Castellón, cuyos estudios informativos deberán estar a finales de este año para comenzar los trabajos en 2020, según recoge también el último informe de AVE, son otros aspectos pendientes en el corredor.