La desaparición de miles de plazas en Sanidad desboca el uso de las guardias

Sala de espera de un hospital valenciano. / consuelo chambó
Sala de espera de un hospital valenciano. / consuelo chambó

La Comunitat pierde en una década más de 10.000 puestos fijos sanitarios y obliga a llevar a cabo cientos de contratos de horas extras

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

El informe de la Intervención General de la Generalitat que destapa diferentes irregularidades respecto a la gestión de las guardias médicas, como recogió ayer en exclusiva LAS PROVINCIAS, ha vuelto a poner de manifiesto, por un lado, la necesidad de incrementar las mermadas plantillas de sanitarios en la Comunitat y, asimismo, de que se establezcan mecanismos de control sobre esta fórmula de pago al personal, según apuntan distintos sindicatos. En concreto, tal y como explican, la pérdida de miles de puestos de trabajo en la sanidad pública durante la última década, debido a los recortes adoptados durante la pasada crisis económica y a la falta de reposición de los profesionales que se han jubilado, ha hecho que la Conselleria de Sanidad haya venido utilizando la fórmula de las guardias o las sustituciones para, en buena parte de las ocasiones, cubrir las crecientes necesidades asistenciales, agravadas precisamente por esa reducción de la cantidad de profesionales sanitarios con plaza fija.

El documento del departamento, adscrito a la Conselleria de Hacienda, analiza el periodo 2016 (el primer año completo de gestión de PSPV y Compromís), y refleja que «no consta la existencia de herramientas de control adecuadas que permitan el seguimiento presupuestario de los gastos en guardias y sustituciones» y, en consecuencia, que no se acredita que el incremento que han sufrido estas partidas no supere los límites establecidos.

La conselleria se apoya en guardias y sustituciones ante las limitaciones para crear nuevas plazas fijas

Ante esta situación, las reacciones sindicales no se hicieron esperar. Al respecto, la secretaria general de Sanidad de CCOO, Rosa Atiénzar, recordó ayer que, con la reducción de la tasa de reposición en las jubilaciones -durante varios años fue cero y posteriormente sólo del 50%-, se han perdido unos 8.000 puestos de trabajo sin que se hayan ocupado por nuevos profesionales de forma continua. Además, subrayó que el Plan de Ordenación de Recursos Humanos -precisamente el que tiene que analizar la situación actual, identificar las carencias y potenciar la reducción de la temporalidad- se aprobó ayer con casi tres años de retraso. Ante esta situación, aseguró que buena parte de los contratos de guardia que se suscriben obedecen, en realidad, a puestos estructurales, plazas que no se pueden crear por las limitaciones impuestas por el Gobierno central que todavía siguen vigentes. En resumen, achacó el aumento de contrataciones para guardias a la falta de actualización de las plantillas fijas, especialmente ante el aumento de las necesidades asistenciales, y las limitaciones para crear esas plazas fijas, de ahí que se cuenten por «cientos» los contratos de guardias. Con el plan de ordenación, apuntó, al menos se podría haber identificado el problema ya, por lo que instan a la conselleria a que «se ponga a trabajar».

Por otra parte, le parece adecuado que se adopten más medidas de control, aunque señaló que, para las sustituciones, sí hay un presupuesto inicial, aunque en función de las necesidades se puede ampliar. En esta línea, subrayó que también hay profesionales que, en sus días libres, «se les llama para cubrir bajas o vacaciones, y que todavía se les adeudan jornadas, a algunos más de 100 horas».

600 auxiliares de enfermería de La Fe se quedan sin cobrar las noches y los festivos

Un problema informático ha provocado que cerca de 600 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería del Hospital La Fe de Valencia se hayan quedado sin cobrar los importes adicionales por las noches y los festivos trabajados durante el mes de diciembre, según la información proporcionada ayer por la secretaria general de la sección sindical de UGT en La Fe, María Ángeles Pérez. Esta portavoz detalló que se ha registrado una «incidencia importante» en el volcado de las nóminas de Atención Continuada, al menos en uno de los bloques, de ahí que estos sanitarios hayan cobrado la nómina correspondiente al mes de diciembre, pero no esos pagos adicionales por las noches y los festivos trabajados durante ese mes. Por tanto, sí han recibido la nómina, de unos 1.500 euros brutos, pero no los importes por estos servicios adicionales, que oscilan, aproximadamente, entre los 100 y los 300 euros brutos, en función de la cantidad de noches o de festivos que en diciembre trabajara cada profesional.

Pérez explicó que, al recibir las quejas de la plantilla, el jueves se remitió un escrito a la gerencia para que se adoptaran las medidas oportunas y que el abono de estas cuantías se hiciera a la mayor brevedad posible. Desde la gerencia del departamento les trasladaron que ya se había dado conocimiento a la Conselleria de Sanidad y que se está estudiando de qué forma se podrán abonar esas cuantías lo más rápido posible. Entre el lunes y el martes próximos esperan una respuesta sobre las medidas que se vayan a adoptar y si va a ser posible que reciban esos importes a lo largo de la próxima semana. «Por parte de la conselleria, desde que la gerencia contactó con ellos, se pusieron a solucionar el problema, se lo han tomado muy en serio», quiso destacar la portavoz sindical.

El secretario general del Sindicato Médico CESM-CV, Andrés Cánovas, se mostró mucho más crítico y achacó la aparición del informe a una guerra interna entre Compromís y PSPV ante la cercanía de elecciones. Cánovas aseguró que se trata de una situación que se reproduce a nivel nacional, dudó del conocimiento que Intervención tiene del sistema sanitario y explicó que, en momentos de sobrecarga, «se llama a personal dispuesto a hacer la guardia con el objetivo de dar la mejor calidad asistencial posible». «Son guardias para atender a la ciudadanía, que se programan en cada hospital, en cada Punto de Atención Continuada (PAC) o en cada Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), en momentos puntuales y ante situaciones concretas, de ahí que no se pueda controlar». Apuntó que «mes tras mes, semana tras semana, es muy probable que haya que cambiar las guardias porque no se sabe cuándo va a haber un repunte», por lo que Sanidad se ve obligada a hacer estos contratos para dar una asistencia de calidad. En estos últimos años, recalcó, «se han perdido entre 11.000 y 14.000 puestos de trabajo mientras la población ha envejecido y cada vez se necesita más personal». «¿Qué quieren, que se muera la gente?», se preguntó.

También se pregunta si la Conselleria de Hacienda dispone del presupuesto suficiente para crear, por ejemplo, 2.000 plazas estructurales en Atención Continuada. Frente a ello apuntan que, por ejemplo, la jornada complementaria de hasta 150 horas anuales aprobada supone una decisión mucho más irregular porque «se hace para no pagar horas a los médicos». De hecho, asegura que si los facultativos se limitaran a cumplir con su jornada laboral «sí que habría un serio problema asistencial». También criticó la deficiente financiación estatal de la Comunitat en materia sanitaria y volvió a recalcar la falta de médicos especialistas.

Por su parte, Rafael Cantó, presidente autonómico de Sanidad del sindicato CSIF, agregó que si existiese una relación de puestos de trabajo correcta y perfectamente catalogados «estos problemas no pasarían», puesto que considera que las guardias deben ser «correctas y con respeto a la ley».

Precisamente en relación a ello, otras fuentes expertas consultadas interpretan el informe de Intervención en la existencia de puestos de trabajo no definidos cuyos honorarios se abonan a través de guardias, por lo que en algunos casos se paga un trabajo determinado con guardias que, en realidad, no se están llevando a cabo.