Dénia retira de las playas 380 toneladas de algas acumuladas tras el temporal

Las máquinas trabajan para retirar las algas de la playa, durante la madrugada del jueves al viernes. / LP
Las máquinas trabajan para retirar las algas de la playa, durante la madrugada del jueves al viernes. / LP

El servicio de limpieza ha aumentado la maquinaria utilizada y ha centrado sus esfuerzos en las zonas con más quejas vecinales

R. GONZÁLEZDÉNIA.

La gran cantidad de algas que el temporal ha arrastrado a las playas de Dénia ha obligado a llevar a cabo dos actuaciones extraordinarias para limpiar la costa. En la primera jornada de refuerzo, en la madrugada del jueves al viernes, se retiraron hasta 380 toneladas de posidonia del litoral.

El punto con más restos fue la playa de la Marineta Cassiana, donde había acumuladas 240 toneladas. Tres camiones, una pala giratoria y otra frontal y dos bañeras se afanaron por dejar la orilla en condiciones para que los bañistas pudieran disfrutar del litoral dianense. En la zona del Matadero cargaron otras 70, mientras que frente al Hotel Los Ángeles quitaron 60, que se sumaron a las 10 del Trampolí.

Los trabajos extra han continuado a lo largo de esta pasada madrugada, en la que la empresa encargada del servicio de limpieza de la costa ha duplicado la maquinaria que suele utilizar de forma habitual en sus tareas, según el concejal de Playas, Pepe Doménech. En este caso se han utilizado cuatro camiones para trasladar los montones, dos palas frontales y, además, otra mixta.

Los bañistas debían abrirse camino entre montañas de algas que llegaban a la altura de la rodilla

Las labores en esta segunda jornada se centraron en Albarenes y Molins. Este último punto, en el que a principios de semana ya se quitaron 120 toneladas de algas, era uno de los prioritarios, según destacó Doménech.

De hecho, vecinos y bañistas se han quejado en numerosas ocasiones durante los últimos días por la gran cantidad de algas que se concentraban en esa zona del litoral norte dianense. Una situación que se agravó de forma notable después del temporal ya que el mar sacó muchos más restos, lo que provocó que la orilla quedara cubierta por un impresionante manto de algas de gran grosor. Las personas que querían darse un baño en el agua se tenían que abrir paso entre montañas que en algunos puntos les llegaban hasta las rodillas o incluso más arriba.

Ante esta situación, algunos vecinos reclamaron que el Ayuntamiento de Dénia se pusiera manos a la obra para solventarlo. En su opinión, resultaba «indignante» la imagen que presentaba la playa de Molins y temían que con el paso de los días y el calor estival toda aquella capa que cubría la costa comenzase a provocar malos olores.