Los delitos que más sufren los valencianos

Robo en una tienda de lujo en Valencia. /EFE
Robo en una tienda de lujo en Valencia. / EFE

Sustracciones en los comercios como la de la banda de ladrones en Louis Vuitton se repiten cada año más de 4.000 veces en la región | Hurtos, robos con fuerza y vandalismo acumulan el 60% de las infracciones

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

La mayor parte de la delincuencia que sufrimos los valencianos es la que afecta directamente a nuestro bolsillo, bienes materiales o productos en los campos, tiendas y empresas. La del ladrón que busca echar mano de lo ajeno, al descuido, para su provecho o venta. Ya sea entre los pisos de una finca, los apretones entre pasajeros del metro, los expositores de un supermercado, las aglomeraciones o los cultivos valencianos.

Las últimas estadísticas del Ministerio del Interior demuestran que el conjunto formado por hurtos, robos con fuerza y daños supone un significativo 60% del total de delitos perpetrados en la Comunitat Valenciana. En general, una de cada tres infracciones penales en tierras valencianas afecta directamente al patrimonio.

El que se erige como incuestionable rey de la delincuencia es el hurto. Según el balance de 2017 de Interior, en ese año se cometieron casi 74.000 en la Comunitat. La buena noticia es que lleva dos años en considerable descenso, puesto que en 2015 había casi 79.000 anuales.

Según fuentes policiales, la explicación a tanto robo al descuido es sencilla: se trata de un delito tanto de ciudad como de campo y conlleva penas inferiores a otros como el atraco, en el que media la violencia o la intimidación.

En la urbe, lo encontramos en las fincas, con bandas organizadas a la 'caza' de personas mayores que les abran la puerta para apropiarse de objetos de valor. Es también el delito de los carteristas que se mueven en puntos de aglomeración: tranvías, metros, bares, trenes, aglomeraciones en Fallas, salas de fiesta, terrazas... Fuera de la ciudad, los hurtos son el tipo de sustracción que lleva de cabeza a los agricultores, ya sea de productos hortofrutícolas o de herramientas.

Hace sólo unos días, la Policía Nacional arrestó en Quart de Poblet a una pareja que utilizaba a su hijo de tres años para engañar a personas mayores y cometer hurtos en sus casas. La pareja se valía del extendido método del vaso de agua. En estos casos, los delincuentes fingen ser amigos o familiares de algún vecino y piden un vaso de agua para, una vez dentro, apropiarse de joyas, dinero y otros objetos valiosos.

Los sospechosos estaban implicados en hurtos con esta picaresca en al menos cinco domicilios en el barrio de San Francisco de Manises. La pareja echó mano de joyas, dinero en efectivo y hasta lotería de los vecinos afectados. Uno de los detenidos contaba con más de 60 antecedentes policiales.

Cuarenta víctimas al día de la violencia dentro de la familia

La muerte de una mujer a manos de su hijo la semana pasada en Vinaròs vuelve a poner de relieve el problema de la violencia que se genera en los hogares. Las estadísticas de criminalidad de Interior revelan una media de 40 víctimas diarias de violencia en el seno de la familia. Se engloba aquí tanto los parricidios como casos de violencia de género. En definitiva, toda acción violenta que se produce en pareja, entre hermanos o entre padres e hijos. Durante el año pasado casi 14.000 personas de la Comunitat padecieron, en mayor o menor medida, la violencia en casa. La región ocupa la tercera posición de España en número de afectados, sólo superada por Andalucía y Madrid. Y lo más preocupante: la cifra es la más alta de los últimos ocho años, con un incremento ininterrumpido desde 2010.

Escaso esclarecimiento

¿Hay justicia para los hurtos? Lo cierto es que muy poca. Sólo un 18% de los que se cometen en la Comunitat acaban resueltos por las Fuerzas de Seguridad. Durante todo el año pasado, fueron arrestadas 6.800 personas en tierras valencianas acusadas de hurtar.

A bastante distancia de los hurtos en frecuencia nos encontramos los robos con fuerza. Hay más de 37.000 a lo largo del año, lo que supone un centenar al día de media en la región. Pero la buena noticia es que van también en descenso. Precisamente la semana pasada la Policía Nacional ha acabado con una de las bandas más activas en robos con fuerza en Valencia, la que protagonizó el asalto a mazazos a la tienda de Louis Vuitton. El esclarecimiento de robos con fuerza es aún inferior al de los hurtos: sólo acaba con arrestos un 16%.

Los robos con fuerza más habituales son en viviendas, pero en los últimos años descienden levemente. Los ladrones de resbalón, 'bumping' o palanca irrumpen casi 17.000 veces al año en hogares de la Comunitat y concentran su actividad durante verano, Semana Santa o Fallas, según fuentes policiales.

Expertos en robos de la Jefatura Superior de Policía están convencidos de que si se modernizaran algunas cerraduras con la adquisición de sistemas 'antibumping' esta cifra bajaría considerablemente.

Otro clásico de los robos con fuerza son los que se cometen en vehículos. Hay casi 11.300 al año y experimentan un mínimo descenso respecto a 2016. Por último, Interior contabiliza 4.400 sustracciones con fuerza en establecimientos. Son los asaltos con palanqueo, mazazo a escaparate o butrón. O los más aparatosos a cajeros automáticos con sistemas de explosión. Como el que hace dos semanas destrozó una sucursal bancaria en Camporrobles.

Los delitos de daños son, con 26.800 casos al año, los terceros más frecuentes en la región. Hablamos de daños materiales: personas que rompen o ensucian bienes particulares o públicos con propósitos de lo más variado: desde el que se venga de otro y le pincha las ruedas al que quema contenedores o llena un vagón de tren con grafitis. Son abundantes pero tienden a descender y su grado de esclarecimiento actual es de un escasísimo 13%.

¿Qué hay de los delitos más dolorosos? Interior contabilizó el año pasado más de 21.000 infracciones contra las personas, la mayoría agresiones (más de 11.000) y malos tratos en el ámbito familiar (9.600 casos). Y crecen ligeramente respecto a 2016. Los datos más recientes, ya de este años, nos hablan, por ejemplo, de un repunte de las tentativas de homicidio del 41% entre enero y septiembre. Preocupa mucho el ascenso de delitos sexuales. Fueron 1.500 el año pasado y este están creciendo casi un 20%. Especialmente grave es el aumento de un 45% de las violaciones en la Comunitat.

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