La delincuencia callejera se acentúa en Valencia

Los delitos sexuales también van a más mientras caen los asaltos en viviendas y la criminalidad en la región se sitúa por debajo de la media española

Arturo Checa
ARTURO CHECAValencia

«Valencia nunca será Barcelona. Ni por población ni por la incidencia que están teniendo allí los delitos, tanto por su número como por su gravedad. Pero en la capital sí se nota este año una cosa: además de que se está rompiendo la tendencia a la baja de los delitos, se están enquistando algunos como robos de vehículos, hurtos, atracos o tráfico de drogas». El que habla es un 'delta', un agente motorizado de la Policía Nacional en Valencia, una de las unidades 'punta de lanza' por su rapidez de movilidad a la hora de prevenir infracciones en la vía pública. Y su testimonio se suma a lo que atestiguan las últimas estadísticas de criminalidad del Ministerio del Interior: la delincuencia callejera se acentúa en la Comunitat y especialmente en grandes ciudades como Valencia.

Los datos del Gobierno de los seis primeros meses del año constatan efectivamente que la criminalidad se halla disparada en la ciudad condal: más de 56.000 hurtos en seis meses (9.000 cada mes en la vía pública) o los más de 7.000 atracos (más de un millar al mes) prueban cómo la inseguridad se acrecienta, con casos tan graves como la muerte a puñaladas la semana pasada de una turista en el interior de un local del Puerto Olímpico. Sin llegar a esos extremos, en la Comunitat los delitos callejeros también repuntan.

Dos infracciones encabezan el incremento en las calles: 1.585 sustracciones de vehículos en la vía pública (un 5,9% más en el primer semestre) y cerca de un millar de delitos de tráfico de drogas (un 5,9% más en los primeros seis meses del año. Sin acercarse a las cifras de Barcelona, los casi 33.000 hurtos que se registraron en los seis primeros meses o los 2.300 atracos en la calle, aunque suponen un descenso con respecto al mismo periodo del año anterior (-1,3% y -2,4%) hacen que la tendencia se perpetúe. «Nos movemos desde hace años en una cantidad muy similar», atestigua el mismo 'delta' de la Policía Nacional.

En la capital, aunque lejos de la lacra de Barcelona, la tendencia es incluso peor. Los casi 10.000 hurtos en seis meses suponen un incremento del 6,5% y los más de 1.300 atracos una subida del 7,2, por encima de los incrementos registrados en la Comunitat. De hecho, en el conjunto de la región se produce un incremento de la criminalidad (+1,7%) que está por debajo de la media nacional (4,3); en Valencia ciudad, sin embargo, el avance de los delitos y faltas va mucho más allá con un avance del 6,5%.

Como ya ha informado LAS PROVINCIAS esta semana, además de las infracciones penales más 'leves' que tienen la calle como escenario, los delitos graves también van hacia arriba: es el caso de los delitos sexuales (831, un 17% más) o los homicidios, que pasan en un semestre de 10 a 18.

Más de 800 asaltos a casas

El lado 'positivo' hay que buscarlo en la tendencia a la baja bastante notable (-10,9%) que sí tiene un delito muy sensible como es el de los robos en domicilios, que pasan de 8.600 a 7.753 en la Comunitat. La rebaja es incluso mayor en Valencia ciudad (-15%), con 823 asaltos en viviendas en los seis primeros meses del año, una cifra en cualquier caso aún notable.

La reincidencia o sucesión de robos de pequeño montante, o hurtos (considerados como faltas), es una de las circunstancias que más preocupan a los comerciantes. Sufren sin cesar la lacra de estos amantes de lo ajeno y ven con impotencia cómo los acusados entran por una puerta en la comisaría o cuartel y salen por otra, sin pisar un juzgado ni cumplir condena al tratarse de infracciones penales poco castigadas.

Dimisión en bloque en la CEP tras la expulsión del secretario

La Confederación Española de Policía ya no existe, literalmente, en la Comunitat. Al menos, de momento. El sindicato representativo de la Policía Nacional ha saltado por los aires después de que su secretario regional, Fran Estacio, fuera cesado a finales del pasado mes de agosto, según él como estrategia para anular a posibles rivales para liderar el sindicato policial. Y la siguiente consecuencia ha sido la dimisión en bloque de todo el Comité Ejecutivo de la CEP en Valencia, incluido su número dos, Saúl Iglesias, quien se ha trasladado junto a Estacio a formar parte como vocales de otro sindicato: la Unión Federal de Policía, UFP, donde ya se han dado de alta alrededor de un centenar de afiliados, entre ellos 65 de los 83 delegados previamente presentes en la CEP, en un innegable apoyo de los agentes.

«¿Cómo voy a continuar en una organización sindical donde no se nos quiere? ¿Cómo voy a defender unas siglas que se han portado así hacia este Comité Provincial y Regional? Todo tiene un límite. Para mí formar parte de este comité Provincial ha sido vocacional, y mi principal y única finalidad ha sido la defensa del policía y de todos vosotros, pero no a cualquier precio y menos en un sitio donde no se me quiere», sostiene el anterior número dos de la CEP en la carta pública en la que anuncia su dimisión.

Estacio ya aseguró en agosto que iba a emprender «acciones legales» contra la CEP por imponerle una sanción sindical que le impedía presentarse a las elecciones (por levantarse de la mesa en una asamblea nacional) y que finalmente acabó con su expulsión. Se espera que otros comités provinciales de la CEP sigan el mismo camino.

Como viene contando este periódico, un caso paradigmático en este sentido es el del campeón de maratón, detenido en infinidad de ocasiones desde antes del verano en Valencia por robos en centros comerciales. Lo que piden los afectados es una cosa: más pena para los autores. Así se hace saber desde la Asociación de Fabricantes y Distribuidores -que agrupa a más de 30.000 compañías en España- quiere recalcar la urgencia de impulsar una reforma del Código Penal que permita aplicar condenas firmes para los hurtos leves a cargo de delincuentes profesionales y bandas organizadas.

Lamentan que, a raíz de la sentencia 481/2017 del 28 de junio de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, la multirreincidencia de delitos leves de hurto (aquellos en los que el valor de lo sustraído no supera los 400 euros) ya no se sanciona como un delito agravado -que podría conllevar pena de prisión-, sino simplemente con pena de multa. Y así, la sucesión de 'palos' a comercios no se detiene.