«Hay que dejar de calificar y debemos tender hacia una correcta evaluación»

J. BATISTA VALENCIA.

Enrique Castillejo, presidente del Colegio de Pedagogos y Psicopedagogos de la Comunitat, considera que debe producirse un cambio de metodología entre los docentes para abordar el problema de la repetición. «El profesor debe abandonar posiciones basadas en calificaciones, en el sentido de que no se han realizado bien las pruebas y hay que suspender. Puede haber un alumno que no aprueba pese a tener todos los medios a su alcance, y otro alumno que tampoco aprueba con un nivel sociocultural bajo, de familia desestructurada, porque tampoco ha hecho bien los ejercicios. Lo que se debería hacer es tender hacia una correcta evaluación, valorar hasta qué punto ha cumplido con los objetivos que puede asumir», explica. «Hay que dejar de calificar en base a las dimensiones rígidas que establece la normativa», añade.

También aboga por diagnósticos «de calado, de la situación», desde tener en cuenta el efecto que el repetidor puede provocar en el grupo donde se encuadre hasta si la medida puede abocarle hacia una situación de fracaso. Y para ello reclama que existan los recursos especializados necesarios, también para el diseño de las estrategias para su recuperación académica. «En este país la dotación de profesionales de orientación y atención a la diversidad es tercermundista, y no es una exageración, tanto en la concertada como en la enseñanza pública», señala.

«¿Alguien se puede imaginar que por un esguince te hospitalicen?», se pregunta. «Existen criterios profesionales que delimitan en qué casos sí y en cuáles no. Y ese diagnóstico en educación no se puede dar bien porque no hay medios. De esta forma la repetición no puede ser una estrategia positiva», sentencia.