Los contratistas piden a Fomento el desbloqueo de la ampliación del by-pass

Un tramo del by-pass. / damián torres
Un tramo del by-pass. / damián torres

La petición se centra en el tramo que discurre entre las carreteras CV-32 y CV-35 al ser el de mayor siniestralidad viaria

ISABEL DOMINGO

valencia. La Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana ha comenzado el nuevo curso trasladando una petición al Ministerio de Fomento, que no es nueva, ya que se arrastra varios años: el desbloqueo del proyecto de ampliación del by-pass, el tramo de la A-7 que rodea la primera corona del área metropolitana de Valencia y que figura como una de las carreteras españolas con mayor congestión de tráfico y siniestralidad de camiones.

Un proyecto que está pendiente desde 2014, cuando se retomó con el proceso de información pública tras haberse anunciado en 2009, y que ha sufrido un nuevo parón por la suspensión de pagos de la consultora encargada de los proyectos constructivos. Son varios porque la actuación para el tramo central del by-pass se dividió en tres fases para ejecutar las obras, cuyo coste total se calculó en 288 millones.

La petición de los contratistas se centra, sobre todo, en el tramo norte, que discurre entre el enlace de la CV-32 (carretera de Rafelbunyol a Museros) hasta el cruce con la CV-35 (la carretera de Llíria). En total, 10,62 kilómetros y un coste de 101,8 millones, según la documentación presentada hace cuatro años por el ministerio.

La consultora encargada de redactar los proyectos constructivos se encuentra en suspensión de pagosUn informe cuantificó en 13,5 millones el ahorro de tiempo para los conductores por las mejoras

Según explicó el director-gerente de la organización empresarial, Manuel Miñés, se trata de unos los tramos que estaba «más próximo a licitar» y, además, uno de los que mayor congestión y número de accidentes concentra. En este sentido, el representante de los contratistas recordó que en algunos puntos la carretera registra más de 120.000 vehículos diarios y cerca del 22% de los mismos son pesados.

La propuesta pasaría porque la administración concursal «pudiera rescatar este proyecto previo pago de la liquidación pendiente o, en el peor de los casos, que la consultora actual lo pudiera subrogar a otra ingeniería». Según Miñés, el proyecto total, que se prolongaba a lo largo de 22,5 kilómetros, estaba «prácticamente redactado, al 90%».

Mientras, desde el departamento que dirige en funciones el socialista José Luis Ábalos -que mañana mantendrá un encuentro con la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE)-, se limitaron a asegurar que «se continúa trabajando en la redacción de los proyectos constructivos, tras obtener DIA (Declaración de Impacto Ambiental) favorable a su realización» sin precisar en qué punto se encuentra la ampliación del by-pass.

Las mejoras en esta carretera fueron incorporadas recientemente en un informe de la patronal Seopan sobre proyectos prioritarios de infraestructuras en España. El documento lo destacaba como uno de los proyectos con mayor tasa de retorno por el ahorro de tiempo que supondría para los conductores, que se enfrentan habitualmente a atascos. Por ejemplo, uno de los tramos del by-pass que se ampliarían -el comprendido precisamente entre la CV-32 y la CV-35- implicaría un ahorro de 13,53 millones anuales.