El Consell regula a los socorristas sin contar con las federaciones

Un socorrista vigila una piscina. / lp
Un socorrista vigila una piscina. / lp

El sector califica de «tremenda decepción» el borrador del decreto que elabora la Agencia de Seguridad y presentará alegaciones

JUAN SANCHIS

Nadar 300 metros en cinco minutos y medio. Este es uno de los requisitos que deberán cumplir quienes quieran prestar sus servicios como socorrista en la Comunitat. Así aparece en el borrador del decreto que está preparando la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias.

Esta nueva normativa no ha sido consensuada con el sector, que ha anunciado que va a presentar varias alegaciones al contenido del decreto que prepara el Consell, según explicaron ayer fuentes de la Federación de Salvamento y Socorrismo de la Comunitat.

Desde el sector calificaron de «tremenda decepción el borrador, ya que llevábamos esperándolo mucho tiempo. Es una oportunidad perdida». El director de formación, Salvador Perelló, explicó que durante seis años se han estado reuniendo con los servicios técnicos «y al final no han recogido lo que hablamos. El decreto es un copia y pega de los módulos y no se ha trabajado».

El objetivo del gobierno valenciano, según se recoge en el preámbulo, es regular el servicio de salvamento y socorrismo en piscinas colectivas que tengan un aforo superior a las cien personas e instalaciones acuáticas. La Comunitat pretende así equipararse a otras autonomías que ya cuentan con una legislación similar.

Por un lado, el decreto establece el contenido mínimo de la formación que debe tener un socorrista. Esta es precisamente otra de las quejas del sector. «Se han olvidado del salvamento. Sólo se refieren a la natación y a los primeros auxilios, pero nada a las técnicas de socorrismo», señaló Perelló. Consideró que lo recogido en el decreto «no se ajusta en ningún caso a los contenidos formativos que realmente se necesitan en esta formación tan vital como es la de socorrista, ni a los currículos formativos de los certificados de profesionalidad ni a los de técnicos deportivos».

Proponen que sólo se dediquen 10 horas a la natación frente a las 80 que incluye el decreto. Las otras 70 se deberían destinar, en su opinión, a las técnicas de salvamento.

Y es que el decreto es prolijo en lo referido a la natación. Así se indica que los socorristas deben dominar las técnicas de nado en el medio acuático y establece para ellos una serie de criterios. Los socorristas tendrá que ser capaces de nadar alternado los estilos de braza, crol y espalda con una distancia mínima para cada uno de ellos. Al mismo tiempo tienen que respirar alternativamente en el estilo crol y bracear de forma fluida.

Así, deberán ser capaces de nadar 300 metros con aletas en un tiempo máximo de cinco minutos y treinta segundos al tiempo que coordinan la respiración y con movimientos fluidos.

Otra de las exigencias es que tendrán que nadar cien metros con material auxiliar mientras alternan los movimientos aislados de brazos de espalda, piernas de braza y piernas de mariposa al menos 25 metros en cada uno de ellos.

Además, deberán ser capaces de nadar 200 metros en estilo libre en cuatro minutos y quince segundos y cien metros en un minutos y quince segundos. Los candidatos tendrán también que demostrar, entre otras aptitudes, que pueden bucear 25 metros recogiendo diez aros del fondo de la piscina, que estarán dispuestos en zig zag.

Por otro lado, el nuevo decreto dedica el capítulo III a delimitar el nuevo registro de socorrismo acuático de la Generalitat. En ellas se podrán inscribir los profesionales. Además, define los cursos de formación que han sido acreditados por la Generalitat. En este sentido, desde la federación solicita que se detalle «en un anexo de forma muy concreta qué cursos de socorrismo acuático cursados antes de la publicación de este decreto son los que se contemplan como acreditados por la Generalitat para evitar cualquier problema».