La Comunitat sufre cada año medio millar de agresiones a docentes

Un profesor imparte clase. / lp
Un profesor imparte clase. / lp

Los ataques a maestros suponen cerca del 12% de los incidentes que se registran en los colegios valencianos

J. S.

La policía detuvo el pasado mes de octubre en Sagunt a un hombre acusado de atentado contra la autoridad. Había agredido a un profesor de un cabezazo después de que este hubiera amonestado a su hija por mal comportamiento en el comedor del colegio. Al parecer la niña de unos diez años de edad había acabado tirando objetos. Ante ello, el docente la castigó y rellenó un parte que tenía que firmar la familia. En octubre de 2017 la Policía Local de Valencia detuvo a una mujer que agredió a un profesor de su hijo de siete años. Son sólo algunas de las numerosas agresiones contra profesores que se producen cada curso contra los profesores en la Comunitat. Según la Conselleria de Educación, cada ciclo escolar registra cerca de medio millar de ataques a docentes. No todos revisten la misma gravedad, pero el incremento de la violencia en centros educativos ha llevado a la Conselleria de Educación ha llevado a elaborar un plan para prevenir estos incidentes.

En el curso 2015-2016, según los datos del Informe de Violencia Escolar de la Conselleria de Educación, los colegios notificaron 3.414 incidentes que afectaron a la convivencia, de los que el 14,2% fueron agresiones a profesores (485). La tónica fue similar el año siguiente cuando se contabilizaron 450 acciones violentas contra los docentes, el 11% del total.

El alumnado suele ser el protagonista del 59% de los incidentes y de ellos un 29% afectan a algún profesor. Los varones, con una relación de dos a uno respecto a las mujeres, son los principales autores de estas agresiones. En el caso de Valencia suelen tratarse de jóvenes con trastornos de conducta, un hecho que no es tan común en las otras dos provincia. El mayor número de implicados correspondió al primer ciclo de la ESO. También existe una prevalencia de la incidencia en los centros públicos, aunque el mayor número de casos se explica por la amplitud de la red. El agresor tiene zonas preferidas para actuar. El espacio más habitual suele ser el aula, seguido del patio y los pasillos y el entorno del centro.

La comarca que más incidentes contabilizó en 2017 fue el Baix Vinalopó. Tras ella se situaron el resto de las comarcas alicantinas y buena parte de las de Castellón. Las de menor incidencia son el Rincón de Ademuz y la Canal de Navarrés.