La Comunitat ya se sitúa a la cabeza en prestaciones para cuidados no profesionales

D. G.VALENCIA.

La ley de dependencia establece que, de manera excepcional, las administraciones podrán aprobar ayudas para cuidados en el ámbito familiar, unas prestaciones previstas para cuando no existan plazas en centros especializados o residencias o no haya cuidadores profesionales. Sin embargo, en la Comunitat se ha hecho de la excepción la regla y ya es la autonomía que más emplea esta herramienta. Así, casi el 56% de los beneficiarios de ayudas a la dependencia reciben una prestación económica mensual, puesto que son cuidados por familiares o allegados. La media nacional es del 30% y comunidades como Madrid, Galicia, La Rioja y las dos castillas oscilan entre el 14 y el 19%, según datos del Ministerio de Sanidad. La Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ya calificó este tipo de prestación como una ayuda 'low cost' -es la que menor coste económico supone para la conselleria- ya que «la urgencia de sacar expedientes de la lista de espera y la presión presupuestaria no pueden convertir la atención a la dependencia en el despliegue de atenciones que deben ser consideradas complementarias y nunca suficientes por sí mismas. En resumen, se corre el peligro de crecer con atenciones mediocres que no suponen auténtico apoyo a las personas, que no generan suficientes retornos y que no son fuente de empleo»,.

Así, el empleo directo vinculado al sistema de dependencia que se genera en la Comunitat es mucho menor que en otras autonomías. Por ejemplo, en Castilla y León se generan 51,8 empleos directos por cada millón de euros invertidos en dependencia, la media española está en 37,7 puestos de trabajo y en la Comunitat se queda en 24,7; de ahí que desde la Asociación Empresarial de Residencias de la Tercera Edad y de Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat (Aerte) lamenten que la conselleria se centre en esta ayuda que debería ser excepcional.