La Comunitat fue la cuarta con más solicitudes de asilo en 2018

Llegada de los refugiados del buque Aquarius al puerto de Valencia./J. Monzó
Llegada de los refugiados del buque Aquarius al puerto de Valencia. / J. Monzó

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado denuncia la falta de plazas en los albergues

EFE

La Comunitat Valenciana fue en 2018 la cuarta autonomía española con más solicitudes de asilo, con un total de 4.330, casi el doble que el año anterior, tras Madrid, Cataluña y Andalucía, mientras que la de Valencia fue la tercera provincia en número de solicitudes, con 3.588, un 40 % más.

Así lo ha explicado en rueda de prensa el coordinador territorial de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en la Comunitat Valenciana, Jaume Durà, quien ha precisado que en la provincia de Alicante se registraron 505 solicitudes de protección internacional y en la de Castellón fueron 237.

En el primer semestre de 2019 se han presentado ya 3.063 solicitudes de asilo en la Comunitat Valenciana (2.145 en la provincia de Valencia), por lo que de seguir así se acabaría el año con cifras «récord», según Durà, quien ha denunciado que en València no dan cita hasta mayo de 2020 para pedir asilo, pues el sistema está «colapsado».

Acompañado por varios refugiados, Durà ha reclamado al Ayuntamiento de Valencia y a la Generalitat más plazas de acogida, dado el retraso que hay en tramitar y resolver las solicitudes de protección internacional, y que mejore el sistema de asilo, pues «se está vulnerando el acceso».

El coordinador territorial de CEAR ha destacado que la llegada del Aquarius al puerto de Valencia, de la que se ha cumplido un año, fue «muy importante y necesaria», aunque las 629 personas que iban a bordo siguen como solicitantes de asilo y sin una «protección efectiva».

Además, ha añadido que posteriormente el Gobierno de España denegó al pesquero de Santa Pola Nuestra Madre Loreto que trajera a los doce migrantes que había rescatado en Libia, e impidió la salida de los buques de salvamento de personas Open Arms y Aita Mari, por lo que ha pedido que se «corrija» esta política.

Durà ha explicado que, cuando una persona acude a solicitar asilo en la ciudad de València, se le pide el empadronamiento o un documento similar, y luego se le da cita «para mayo de 2020», fecha hasta la que no será solicitante de protección internacional, por lo que mientras tanto no tiene derecho a una plaza de acogida del sistema de asilo, que gestiona Cruz Roja.

Ha añadido que esa persona puede ser derivada al centro de atención a inmigrantes del Ayuntamiento, donde tampoco hay plazas de albergue, por lo que ha reclamado a los nuevos gobiernos locales que aumenten las plazas de acogida «para todo tipo de personas».

Como ejemplo, ha indicado que, una persona que llegue hoy procedente de Honduras huyendo de las 'maras', hasta el año que viene no podrá formalizarlo, pues también en Alicante y en Castellón se están dando citas con la Policía para hacer la entrevista de asilo para 2020.

Ahmed Ali, periodista egipcio de 27 años condenado a 25 años de prisión por su trabajo en el periodismo y en el ámbito de los derechos humanos, ha explicado que pidió asilo hace tres años y sigue a la espera, y que la tarjeta roja que le expidieron entonces le impide viajar a otros países: «Estoy en la cárcel, pero un poco más grande», ha afirmado.

Delfin Mocache, periodista de Guinea Ecuatorial de 36 años que pidió el asilo en 2015 y ya lo ha obtenido, ha lamentado las complicaciones del proceso y ha afirmado que tiene compañeros que llevan una década pidiendo asilo y han quedado en «un limbo administrativo».

Yahya Diallo, quien el pasado agosto llegó a la costa de Málaga desde Marruecos en una Zodiac huyendo de la esclavitud en Mauritania y tiene 39 años, ha explicado que en la actualidad está haciendo cursos de electricidad y fontanería mientras aprende español y habilidades sociales.