Compromís tensa la relación con Defensa y pide una compensación por Capitanía

Decenas de visitantes en el convento de Santo Domingo, en una jornada de puertas abiertas. / manuel molines
Decenas de visitantes en el convento de Santo Domingo, en una jornada de puertas abiertas. / manuel molines

El Gobierno reitera por segunda vez que seguirá en el convento de Santo Domingo y subraya la conservación y las visitas que recibe el inmueble

D. G.

La polémica impulsada por el tripartito que sustenta el Gobierno de la Generalitat en relación al convento de Santo Domingo, histórico emplazamiento del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, tiene un nuevo capítulo, especialmente por la insistencia de Compromís en presionar al Ejecutivo central para que el Ministerio de Defensa ceda al Consell el emblemático edificio.

En concreto, el senador de la formación nacionalista, Carles Mulet, ha dado un paso más y preguntó en la cámara sobre «qué medidas piensa adoptar al respecto el nuevo Gobierno para resarcir al País Valencià respecto al retorno a la gestión autonómica o local del convento de Santo Domingo de Valencia ahora en manos de los militares». Mulet realizó este requerimiento apenas tres días después de su primera interpelación al recién estrenado Ejecutivo de Pedro Sánchez. En esta primera cuestión, el senador de Compromís recordó al Gobierno central, ya en manos del PSOE, que Les Corts habían aprobado solicitar la cesión a la Generalitat del uso del citado convento, así como su «desmilitarización». En aquella ocasión, concretó: «¿Va a hacer caso el Gobierno a esta petición?», después de subrayar que se trata de una «joya del gótico valenciano ocupada actualmente para usos del ejército».

Ante esa pregunta, la Administración central, en su primera respuesta, recordó que el citado convento «es una propiedad demanial -de dominio público- afectada al Ministerio de Defensa y adscrita al Ejército de Tierra, en la cual se ubica el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad». «La propiedad, por tanto, sigue siendo de interés para la Defensa Nacional y no está incluida en ninguna de las actuaciones de racionalización de infraestructuras que está llevando a cabo este Departamento, por lo que no está prevista su cesión al Consell de la Generalitat Valenciana», según reza, literalmente, en el escrito fechado el 29 de junio, y que venía a contestar a la primera pregunta de Mulet, del 5 de junio -apenas cinco días después de que Sánchez tomara posesión del cargo-. El anterior Ejecutivo, del PP, también se había manifestado en la misma línea y no creía conveniente su cesión a la Administración autonómico.

«¿Qué medidas adoptará el Gobierno para resarcir al País Valencià?», pregunta la formación

Pese a todo ello, tres días después, el 8 de junio, Mulet volvió a la carga y deslizó el requerimiento para constatar de qué forma iba a resarcir el Gobierno central a la Comunitat, ante la negativa de la cesión del espacio. La nueva respuesta del Ejecutivo, del 6 de julio, es exactamente la misma que la ya ofrecida con anterioridad, pero en ella añade que «dado el carácter cultural de este edificio se está realizando un gran esfuerzo tanto en la conservación del mismo como en la puesta a disposición del público, organizándose jornadas de puertas abiertas y visitas guiadas, teniendo una gran acogida y registrando un número elevado de visitantes».

Visitantes

Además de deslizar una supuesta falta de conservación del inmueble, uno de los motivos que adujo el tripartito para recuperar el edificio es la necesidad de que «se dé a conocer a la ciudadanía como uno de los bienes más importantes del patrimonio valenciano y se garantice su acceso al público». Así consta, textualmente, en el punto 4 de la resolución aprobada en Les Corts a mediados de mayo en la que se reclama que el convento de Santo Domingo sea patrimonio público valenciano. Sin embargo, esta apertura a los interesados es, ya hoy, una realidad. En la última apertura a los valencianos, a finales del pasado mayo, la histórica sede recibió la visita de 12.000 ciudadanos. Además, la impresión generalizada de los visitantes era que el edificio estaba perfectamente conservado por los militares. Además, Capitanía abre al público tres días a la semana y, con ello, ya triplica la cota mínima fijada en la Ley de Patrimonio, pues sería visitable unos doce días al mes. Como explican desde la institución, dos veces por semana se programan visitas guiadas de una hora, de manera individual o en grupos de no más de 30 personas con cita previa. Todos los jueves, de 11.30 a 13.00 horas, abre al público, con entrada libre y sin cita previa, la Capilla de los Reyes. Y a ello, que ya cumple la Ley de Patrimonio, hay que añadirle dos fines de semana de puertas abiertas anuales.

Las cifras, por tanto, vacían de contenido uno de los argumentos esgrimidos en la Proposición No de Ley (PNL) impulsada por Compromís y a la que Les Corts dio luz verde. Las más de 23.000 personas que el año pasado visitaron el Convento de Santo Domingo, uno de los monumentos con mayores cifras de la ciudad, es otro argumento en favor de su carácter abierto.

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