Un colegio con vistas al tren

Alumnos del 103 en el aula de música del centro, que no existía en las instalaciones antiguas. / jesús montañana
Alumnos del 103 en el aula de música del centro, que no existía en las instalaciones antiguas. / jesús montañana

El barrio gana un centro, pero sigue pendiente la prolongación del túnel Educación y el Ayuntamiento se comprometen a buscar soluciones para aumentar los espacios de sombra en los patios

J. B.VALENCIA.

La comunidad educativa del colegio 103 deja atrás once cursos en aulas prefabricadas, lo que ha provocado que dos promociones completas de alumnos no hayan conocido otra cosa que la chapa metálica de los módulos provisionales. El nuevo centro, que servirá para garantizar la oferta educativa en el barrio de la avenida de Francia, cuenta con tres líneas, dispone de unidades de dos años (las que sirven para adelantar la escolarización un curso) y algo tan básico como aulas de música, gimnasio, salas polivalentes o un comedor con capacidad para 500 niños. 'Lujos' de los que no han dispuesto en la antigua ubicación junto a la avenida Baleares.

Coincidiendo con la puesta en servicio de la escuela se ha adaptado la calle que la separa de las vías del corredor mediterráneo, que copan buena parte de las vistas. La calzada se ha peatonalizado e incluye un carril bici para facilitar la movilidad. El siguiente paso para el barrio también será largo, pues sólo podrá crecer una vez se prolongue el túnel de las vías, lo que permitirá conectar la zona con el futuro desarrollo del Grao, incluyendo la conexión con la avenida de Francia y la Alameda.

Durante la jornada de ayer todavía se podía ver a algún operario con los últimos retoques de la obra, así como con la colocación de cartelería. Eso sí, se notaba el calor y la falta de espacios sombreados en los patios a la espera de que crezcan los árboles recién plantados. De hecho, un alumno aprovechó la visita para preguntar si tendrán zonas de sombra, a lo que tanto Marzà como Ribó respondieron que buscan alguna solución transitoria.

También se les preguntó qué pasará con los viejos barracones. El conseller dijo que se desmontarán, aunque el uso de la parcela, una vez liberada, todavía está en el aire.