Castilla-La Mancha reabre la guerra del agua tras la gota fría

Canales del Tajo-Segura a su paso por Sierra Espuña. / alfonso durán
Canales del Tajo-Segura a su paso por Sierra Espuña. / alfonso durán

El ejecutivo manchego pide frenar el trasvase con el argumento de que las lluvias han incrementado las reservas en el Segura

J. S.VALENCIA.

Castilla-La Mancha continúa con su campaña de presión para conseguir la extinción del trasvase Tajo-Segura. El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural de la Junta, Francisco Martínez Arroyo, aprovechó el día de ayer, cuando se reunía la comisión del trasvase, para exigir de nuevo su paralización.

El político manchego se acogió esta vez a las últimas lluvias que han azotado Murcia y el sur de Alicante para reivindicar una vez más el cese de la transferencia. «No es razonable después de las precipitaciones, que han hecho que la Cuenca del Segura tenga más agua -en términos relativos- que los embalses de cabecera del Tajo», señaló Martínez Arroyo. Para el consejero, lo razonable sería que la en la reunión de la comisión que regula la conexión «solo se autorizara un trasvase para consumo humano», cifrado en unos 7 hectómetros cúbicos.

La comisión finalmente aprobó destinar 19,2 hectómetros cúbicos àra riego y consumo humano. De esta forma, aplicó la norma que establece que ante el nivel de reservas a inicios de mes, cuando los pantanos de Entrepeñas y Buendía estaban por encima de los 400 hectómetros cúbicos, se puede autorizar un trasvase de hasta 20 hectómetros cúbicos.

Martínez Arroyo hizo una llamada al «sentido común» y añadió que si el trasvase no era para consumo humano «se recurrirá», tal y como ha hecho la Junta los últimos meses. «Estoy convencido de que cuando haya un gobierno estable esto se va a cambiar, esta vez sí», puntualizó.

Las lluvias de mediados de septiembre apenas han modificado las reservas de agua en la cabecera del Segura, ya que las precipitaciones se concentraron en la zona litoral donde no existen infraestructuras de almacenamiento.

Los pantanos de Entrepeñas y Buendía, en la cabecera del río Tajo y desde donde parte el trasvase, han perdido en la última semana 0,6 hectómetros cúbicos, por lo que en la actualidad acumula 454,97 hectómetros, cifra que representa el 18,06 % de su capacidad total, que asciende a 2.518 hectómetros cúbicos.

Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), el embalse de Buendía acumula, a fecha de 7 de octubre, 215,16 hectómetros cúbicos de agua, el mismo volumen que la semana anterior, y está al 12,61 % de su capacidad total, que es de 1.705 hectómetros cúbicos. En el pantano de Entrepeñas, el volumen de reserva de agua ha disminuido 0,6 hectómetros cúbicos en la última semana y almacena 240,41 hectómetros, que suponen el 29,49% de su capacidad total de embalse, 813 hectómetros cúbicos.

Hace un año, los pantanos de la cabecera del Tajo almacenaban 579,4 hectómetros, el 23,41% de su capacidad total de embalse, que en esa fecha era de 2.474 hectómetros.