Más casos de gastroenteritis por la suciedad de la playa

A los problemas del agua en el litoral de l'Horta se suma el cierre del espacio canino en Benissa debido a la concentración de heces en la arena

D. G./S. V.VALENCIA.

El Punto de Atención Continuada de Massamagrell atiende a vecinos y turistas de una docena de municipios ubicados, aproximadamente, en la franja entre Meliana y la Pobla de Farnals y, coincidiendo con el cierre de playas por la contaminación bacteriana del agua hace una semana, recibió un aluvión de pacientes afectados por gastroenteritis.

En concreto, el fin de semana del 6 y 7 de julio este centro sanitario de Urgencias atendió, cada día, a cerca de una quincena de usuarios afectados por esta dolencia, cuando no suelen ser más de dos o tres. Un par de días antes, las playas de Valencia se habían cerrado y dos días más tarde cerraban las de Massamagrell y El Puig por la concentración de bacterias fecales. En total, los sanitarios atendieron el domingo a cerca de un centenar de pacientes, por lo que, de media, unos 15 pacientes tenían que esperar su turno.

Sin embargo, a la Dirección General de Salud Pública no le consta que haya ningún brote epidémico de gastroenteritis, ya que no ha habido ninguna notificación de ningún equipo de Atención Primaria al respecto.

Por su parte, el sindicato CSIF ha solicitado a la Conselleria de Sanidad que refuerce con urgencia los consultorios, centros de salud y Puntos de Atención Continuada existentes entre la Patacona, en Alboraya, y Rafelbunyol, pues la atención se multiplica al ser municipios frecuentados en verano y las plantillas no se incrementan.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Benissa se ha visto obligado a cerrar la playa canina de La Llobella por graves problemas de insalubridad. En el último año el consistorio había recibido quejas ante la falta de limpieza y la dejadez del anterior gobierno. La medida está avalada por un informe técnico-sanitario del departamento de Ecología de la Universidad de Alicante. En él se constata la presencia de una importante densidad de heces en el terreno, así como de microorganismos patógenos perjudiciales. «Es una decisión sensata que debería haber tomado el anterior equipo de gobierno», dijo el alcalde, Arturo Poquet. Las actuaciones de limpieza ya han empezado.