Los candidatos de la Audiencia piden especialización ante la corrupción y más jueces

Los magistrados José Francisco Lara, María Dolores Hernández y Pilar Esther Rojo optan a suceder a Fernando de Rosa

REDACCIÓN

Dos mujeres, María Dolores Hernández Rueda y María Pilar Esther Rojo Beltrán, y un hombre, José Francisco Lara Romero, se han presentado a la convocatoria abierta para suceder a Fernando de Rosa al frente de la presidencia de la Audiencia Provincial de Valencia. Todos ellos son en la actualidad magistrados de este órgano judicial y coinciden en la petición de más medios humanos para hacer frente a la avalancha de recursos tras las sentencias sobre las cláusulas suelo, por ejemplo, y la especialización ante la corrupción.

Los aspirantes comparecieron el lunes ante la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para exponer cada uno su currículo y sus proyectos, antes de que el pleno del órgano de gobierno de los jueces someta a debate y votación las candidaturas, y también explicaron tres sentencias dictadas en su carrera y respondieron a las preguntas que les formularon durante la comparecencia.

Los tres magistrados aspiran a ocupar la plaza vacante producida tras haber sido declarado el juez Fernando de Rosa Torner en situación de servicios especiales para presentarse como candidato al Senado en las pasadas elecciones generales.

El actual presidente de la Audiencia de Castellón, José Manuel Marco, seguirá en el cargo previsiblemente

Fernando de Rosa, que fue conseller de la Generalitat Valenciana con Francisco Camps y vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, sustituyó como cabeza de cartel al histórico parlamentario del PP Pedro Agramunt. Por su parte, José Manuel Marco Cos, actual presidente de la Audiencia Provincial de Castellón, es el único juez que ha presentado su candidatura, por lo que previsiblemente seguirá en el cargo.

Las comparecencias se desarrollaron en el siguiente orden: María Dolores Hernández Rueda comenzó a exponer su currículo a las 16 horas, José Francisco Lara Romero fue el siguiente, María Pilar Esther Rojo Beltrán lo hizo en tercer lugar, y José Manuel Marco Cos compareció el último.

Hernández Rueda, que ya ha cumplido los treinta años en la judicatura y su primer destino fue el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Massamagrell, propone un aumento de la plantilla de magistrados, la creación de un servicio de ejecuciones penales y un protocolo de la cámara Gessel para que las víctimas solo declaren una vez.

Rojo Beltrán ingresó en la carrera judicial en el año 1996 y su primer destino fue el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Dénia. La magistrada considera que la criminología tiene mucho que aportar en el ámbito de protección de las víctimas de violencia de género y en el ámbito de la ejecución de las penas. Por su parte, Lara Romero, que accedió en 2004 a la Audiencia de Valencia, defiende la creación de un observatorio de buenas prácticas en juzgados de violencia de género con reuniones trimestrales, entre otras medidas.