La campaña de verano consolida el descenso de muertes en las carreteras

Bomberos rodean la cabina de un camión siniestrado a finales de agosto en una carretera de l'Eliana. / c. p. bomberos
Bomberos rodean la cabina de un camión siniestrado a finales de agosto en una carretera de l'Eliana. / c. p. bomberos

Diecisiete personas han fallecido en periodo estival en la Comunitat, la cifra más baja de los últimos cinco años

J. A. MARRAHÍVALENCIA.

El verano es el periodo crítico del año en carreteras. Sin embargo, las cifras de accidentes mortales ocurridos en la región durante los dos últimos meses -a falta del balance final de la operación retorno de vacaciones- marcan un antes y un después. Los 17 fallecidos entre julio y agosto en la región han dejado a familias rotas y demuestran que el añorado concepto de cero víctimas está todavía muy lejos de alcanzarse. Sin embargo, abre motivos para la esperanza, pues se trata de la cantidad de muertes más baja de los últimos años. Y, posiblemente, desde que hay registros, puesto que en los noventa y en el arranque del milenio las cifras de fallecidos sobre el asfalto eran muchísimo mayores.

El año pasado, por estas fechas, el panorama era desolador. Las carreteras valencianas encabezaban el mayor incremento de la siniestralidad en España tras un periodo estival nefasto en el que 35 personas se dejaron la vida en las carreteras de la región. Ahora la situación es a la inversa: los accidentes en verano han caído prácticamente a la mitad y la Comunitat es la autonomía española en la que más están descendiendo los accidentes mortales. Y con abrumadora diferencia.

Según datos provisionales de la Dirección General de Tráfico (DGT), hasta el martes 27 de agosto, con el periodo estival casi concluido, se contabilizaban 53 fallecidos en las carreteras valencianas desde inicios del año. A esa cifra hay que sumar una más: el joven de 19 años atropellado el sábado de madrugada en la V-21 a la altura de Puçol. Por las mismas fechas del año pasado, el número de víctimas mortales ascendía a 92. Son casi 40 vidas menos ganadas en la batalla contra la siniestralidad vial.

La última víctima ha sido un joven atropellado cuando transitaba por la V-21

El descenso de tragedias en las carreteras es común en las cifras generales a nivel estatal que periódicamente publica la DGT. Hasta la fecha han fallecido en España casi 700 personas, un 12% menos que el año pasado. En términos absolutos, las 53 víctimas de este año contabilizadas por la DGT en tierras valencianas colocan a la región como el sexto territorio de España con más fallecidos. Por delante están Andalucía, que suma 120, Cataluña, que acumula ya 117 muertes, Galicia, con 63, Castilla y León, que suma 60, y Madrid, con 55.

Descenso del 42%

Pero si nos fijamos en el plano evolutivo, en la comparación con 2018, en ningún punto de España se aprecia un descenso tan significativo como el de la Comunitat: pasar de 92 a 54 fallecidos supone una reducción más que notable del 42%.

Después del desplome en tierras valencianas, la segunda región en la que más caen las muertes es Castilla y León, que pasa de 80 a 60 fallecidos, una caída del 25%. En Cataluña, pese a ser el territorio que más desgracias acumula este año, también están descendiendo, pero también en un porcentaje muy inferior a la Comunitat: un 14%. Las otras regiones en las que baja la siniestralidad al término del verano son Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia y Navarra. Por contra, el listado de víctimas se agranda en Andalucía, Extremadura o Galicia. Pero el cambio es preocupante en las carreteras madrileñas, pues pasan de acumular 31 fallecidos el año pasado por estas fechas a sumar 55 en este. Es un aumento muy alarmante del 77%. También experimenta incremento, pero no tan graves, La Rioja.

La Comunitat sigue a la cabeza de España en descenso de fallecidos tras las vacaciones

El descenso de muertes estivales en la región todavía es más significativo si se tiene en cuenta el elevado número de turistas que se trasladan desde otras regiones para las estancias de vacaciones. O el aluvión de desplazamientos a los grandes festivales de verano, como el FIB de Benicàssim, el Medusa o el Rototom. O la peligrosidad de carreteras como la N-332, escenario de algunas de las peores desgracias sobre el asfalto en la Comunitat y que ayer registró tráfico intenso, al igual que la CV-500 y la A-3.

De continuar esta buena tendencia, la Comunitat podría volver a estar por debajo del umbral de las cien muertes al final del año e incluso marcar un récord con la cifra más baja de su historia. De momento, la operación retorno de las vacaciones de verano no tuvo ningún sobresalto, ya que la tranquilidad fue la tónica en las carreteras valencianas al cierre de esta edición.

La V-21 volvió a protagonizar el grueso de retenciones con hasta seis kilómetros de congestión, a la altura de Puçol, en algunos momentos de la tarde. Respecto a la accidentalidad, hubo dos siniestros en la A-7, en Silla y en Cárcer, en los que no se registraron víctimas mortales.

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