La cafetería del General, cerrada por deficiencias en la cocina

Interior de la cafetería del Hospital General, ayer. / jesús signes
Interior de la cafetería del Hospital General, ayer. / jesús signes

La medida se adopta tras una inspección sanitaria y después de que el año pasado ya se clausurara el servicio por fallos de la empresa concesionaria

D. G.Valencia

«Cerrado por reforma y mantenimiento». Así reza el artesanal cartel ubicado en la puerta de la cafetería del Hospital General de Valencia, cierre que sorprendió ayer a buena parte del personal sanitario y a los propios usuarios, que se veían obligados a buscar alternativas fuera del recinto para tomar un bocado. La repentina clausura, decretada en la tarde del martes, viene a raíz de una inspección desarrollada por Salud Pública en la que se detectaron, según la Conselleria de Sanidad, deficiencias en cuestiones relacionadas con el mantenimiento de las instalaciones y con correcciones pendientes de anteriores visitas, aunque desde el departamento que lidera Ana Barceló no ofrecieron más detalles de los motivos que han propiciado el cierre. Frente a ello, distintas fuentes de la plantilla del hospital conocedoras de la situación coinciden en interpretar que, como la clausura parte de Salud Pública, el cierre ha venido derivado de problemas de salubridad en instalaciones o alimentos. Entre el abanico de posibles deficiencias, indicaron, podrían encontrarse cuestiones como que neveras o congeladores no se encuentren a la temperatura adecuada, que no se respete correctamente la cadena de frío o que la manipulación de los alimentos no sea la adecuada.

En cualquier caso, las deficiencias detectadas son de un calibre suficiente como para amparar a la Administración autonómica a ordenar el cierre y a ofrecer a la empresa concesionaria de la cafetería un plazo determinado para subsanar las deficiencias. Al parecer, este tiempo es de una semana.

Ante esta situación, el hospital ha llegado a un acuerdo con un negocio hostelero cercano para que puedan acudir allí a comer o cenar el personal de guardia, puesto que el centro sanitario se hace cargo de las dietas de estos profesionales.

El cierre del establecimiento en 2018 vino precedido de las quejas de los médicos y de una inspección

No es la primera vez que se decreta el cierre de este establecimiento. El pasado año, según fuentes de la plantilla, personal médico del centro mostraron su malestar porque los menús del establecimiento no eran adecuados para personas diabéticas o que presentaban determinadas dolencias. A raíz de estas quejas se creó una comisión formada por representantes de los trabajadores y del centro hospitalario que analizó el caso y tuvo conocimiento de situaciones en las que, al menos de forma puntual, la higiene no era la más adecuada, por lo que trasladaron sus impresiones a la inspección sanitaria, que visitó el establecimiento y llevó a cabo una serie de requerimientos a la empresa. Al parecer, los gestores del local no siguieron al detalle todas las indicaciones de los inspectores, por lo que se llegó a clausurar durante unos días la instalación hasta que la concesionaria acometió las modificaciones solicitadas, por lo que pudo reabrir de nuevo.

Sin embargo, ahora ha ocurrido algo similar. La citada comisión ha vuelto a solicitar la visita del inspector que, de nuevo, ha elaborado un acta con una resolución de cierre, lo que llevó en la tarde del martes a clausurar la actividad. Ahora, tanto Sanidad como los usuarios esperan que los problemas se solventen lo antes posible.