La nueva bolsa de trabajo de Sanidad restringirá los contratos a dedo

Personal sanitario, durante una operación./LP
Personal sanitario, durante una operación. / LP

La conselleria acuerda con los sindicatos el nuevo modelo que incluye medida para la no discriminación del embarazo y la maternidad

D. G.

La Mesa Sectorial de Sanidad, tras varias sesiones de negociación, ha aprobado en la reunión de hoy la nueva Orden de la Bolsa de Trabajo, que regula el procedimiento de selección del personal temporal de la Conselleria de Sanidad y consigue evitar el sistema anterior, que propiciaba los contratos a dedo.

La regulación que ahora se aprueba supone para CCOO «un gran avance» con respecto a la anterior ya que restringe de forma clara la posibilidad de un uso fraudulento de la contratación temporal al derogar el conocido como 'bolsín' y regular todos los contratos por el orden de prelación establecido a través de la baremación de los méritos aportados. Al mismo tiempo, mejora en accesibilidad y transparencia al poner a disposición de las personas inscritas más información y con mayor frecuencia que hasta ahora.

Además, se incluyen medidas para la no discriminación por razón de embarazo, maternidad o paternidad, así como la posibilidad de poder indicar expresamente en el momento de la inscripción si se desea optar a nombramientos de corta duración o a tiempo parcial, con lo que estos nombramientos sólo se les ofertarán a quienes así lo indiquen.

Sin embargo, y según CC OO, la gestión de la Bolsa de Trabajo todavía tiene mucho margen de mejora, sobre todo, en lo que respecta al acortamiento de los plazos de publicación de los listados de las convocatorias. «Es por ello por lo que hemos insistido en la necesidad de dotar de los recursos humanos y materiales que sean necesarios para que la gestión de todos los procedimientos que se llevan a cabo en la Bolsa de Trabajo sea realizada con la suficiente agilidad y con respeto a los plazos establecidos», han explicado.

Hay que recordar que CC OO no firmó la orden anterior y se convirtió en su más firme opositor, entre otras cuestiones, porque, a través del llamado Bolsín, la Administración dispuso desde el año 2004 de una «auténtica herramienta para la arbitrariedad y con la que se firmaron miles de contratos al margen de cualquier criterio de prelación», es decir, de orden de prioridad.