Los bares tendrán que desactivar las máquinas recreativas con un mando

Los bares tendrán que desactivar las máquinas recreativas con un mando

La patronal afirma que el control de las terminales es «inviable» y critica al Consell por no dialogar con el sector al tramitar la nueva ley del juego

I. DOMINGO

valencia. La patronal del juego privado en España, Cejuego, criticó ayer las incongruencias del proyecto de Ley del Juego de la Comunidad Valenciana, que actualmente se tramita en Les Corts, debido a que algunas enmiendas presentadas por partidos que apoyan al Consell, como Compromís, son «incongruentes». Así lo explicó el director general de Cejuego, Alejandro Landaluce, quien puso como ejemplo la obligación de colocar dispositivos de activación (mandos a distancia) en las máquinas recreativas instaladas en los locales de hostelería, por lo que deberán estar apagadas.

Según detalló Landaluce, la Comunitat es la única autonomía que contempla que sea el cliente quien solicite el encendido de la máquina. Sin embargo, «se va a eliminar la autorización para instalar terminales de los juegos estatales», por lo se fomenta «el juego público». «Las reglas deberían ser las mismas para todos», remarcó el director general de la patronal.

Sobre este punto, también explicó que el plazo de tres meses para adaptar las 21.000 máquinas existentes en la Comunitat es «inviable», debido a que la administración no tiene tiempo para homologar las terminales. En el caso de las de venta de tabaco recordó que se dieron 18 meses para su adaptación.

Otro punto sobre el que alertó la patronal fue el de la distancia mínima de los salones de juego de los colegios, ya que la ley contempla un mínimo de 150 metros y en una enmienda se solicitan 250 metros. A su juicio, se crea «inseguridad jurídica» ya que los establecimientos ya abiertos podrían perder su licencia si las enmiendas se aprueban con carácter retroactivo. Según las estimaciones que realizaron, cerca del 50% de los salones de juego en la Comunitat podrían verse afectados.

Cejuego también criticó la falta de diálogo con la Generalitat, «pues la conselleria implicada no ha tenido la deferencia de sentarse con el sector», algo que, según ha indicad, «sí que sucede en el resto de comunidades autónomas».